Seguidores

martes, 13 de julio de 2010

La economía de los idiotas

Recuerdo que en mis tiempos de estudiante de ciencias empresariales quedé fascinado por la econometría. Por sus aparentemente potentes matemáticas capaces de predecir lo que hiciera falta, por su coeficiente de determinación, sus contrastes de hipótesis, etc.
Quiero hacer aquí un inciso, para los legos en la materia: La econometría es una parte de la economía que se encarga de elaborar modelos económicos y hacer predicciones basándose en la estadística.
Sin embargo, al poco tiempo y tras algo de reflexión, perdió su aura. Me explico:
  • Primero y evidente, porque las predicciones raras veces aciertan. Pensemos en un arquitecto al que se le caen todos los edificios o en un ingeniero al que ninguna máquina que diseña le funciona, pues algo así sucede con los económetras.
  • En segundo lugar, la predicción está basada en datos pasados, lo que inevitablemente nos conduce a un modelo de prediccion bastante estrecho de miras, por cuanto predice el futuro como un mero devenir, como una prolongación de la tendencia observada en el pasado, cuando sabemos que las cosas no funcionan así. ¿Predijo algún económetra el crack de la bolsa del 87, o él de las punto com, o la actual crisis surgida de la burbuja inmobiliaria y la miseria moral de unos cuantos cabrones demasiado ricos?. La respuesta es no, de modo que con la predicción del futuro como devenir, me hago un llavero, pero no tomaré decisiones basándome en eso.
  • En tercer lugar, hay que decir que se utiliza la campana de Gauss (porque de lo contrario las fórmulas se complican muuuucho) para fenómenos no gaussianos y luego sale lo que sale. En general muchas de las variables de los modelos no tienen una distribución normal. Tomo prestado, de memoria, un ejemplo del libro "El cisne negro" de Nassim Nicholas Taleb: Si usted toma 1.000 individuos, quita uno al azar y pone al más gordo del mundo en sustitución del mismo, el peso medio no variará ostensiblemente. He aquí una variable que sigue distribución normal. Si usted toma los mismos 1.000 individuos, quita uno al azar y pone al hombre más rico del mundo, verá como el nivel de renta medio quedará absolutamente desvirtuado. Esta variable no sigue distribución normal.
  • Otra cuestión adicional es que muchos modelos utilizan tantas hipótesis simplificadoras, que ya de partida, resultan ridículamente inútiles para predecir. Lo cual no es traba ni cortapisa para que se dediquen a hacer predicciones.

Sin embargo, muchos agentes toman las decisiones basándose en modelos de demostrada ineficacia. ¿Por qué?. Pues para cubrirse las espaldas si las cosas salen mal. Siempre pueden decir que utilizan modelos respaldados por la ciencia económica. Así es la naturaleza humana. Algunas mentiras se convierten en dogmas por la conveniencia de algunos economistas. Es como lo del cuento del rey desnudo. Mi admirado Nassim Nicholas Taleb, no duda en calificar la econometría de falsa ciencia y con razón.

En fin, es por esto que titulo así la entrada. La esperanza, a largo plazo, la veo en la economía conductista. Supone un soplo de aire fresco y una vuelta al necesario empirismo. Un exponente es Dan Ariely. Recomiendo la lectura de su libro de divulgación "Las trampas del deseo" para quien esté interesado en estos temas. A continuación os pongo un link al programa Redes de Punset, donde lo entrevistan y hablan de estos temas.

http://www.rtve.es/mediateca/videos/20080602/como-decidimos/116372.shtml

No hay comentarios:

Publicar un comentario