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domingo, 18 de julio de 2010

Otros días, otros ojos

Bob Shaw, 1970. Puede ser objeto de discusión si es ciencia ficción soft o social. Yo la considero ciencia ficción social.
Una empresa descubre, por casualidad, ya que se dedica a fabricar parabrisas para coches, un tipo de cristal, llamado retardita, que la luz tarda mucho tiempo en atravesar (varios segundos o incluso años). La novela especula sobre el uso de un material tan peculiar y el efecto que tiene en la vida de las personas. Por ejemplo: Un condenado consigue demostrar su inocencia tras pasar varios años, cuando finalmente la luz atraviesa un vidrio de retardita de varios años de espesor. Tras muchas investigaciones consiguen un método para extraer de forma inmediata imágenes de la retardita. En ese momento, los gobiernos se dedican a espolvorear el planeta de microcristales de retardita para poder espiar todo y a todos cuando les plazca. Mi primo Shaw no se engaña con respecto a la naturaleza humana, ni en cuanto a la bondad de los políticos.

1 comentario:

  1. Comprendo que por no extenderte no hayas explicado todo sobre la obra de tu primo. Cuando cuentas lo del condenado te dejas (spoiler) que si el condenado es inmigrante (español mismo) en EE.UU. y la retardita demuestra su inocencia, te la meten por el culo y aguantas otros veinte años o así. Si es España y es un jerifalte el condenado (tengan en cuenta que es una obra de ciencia-ficción), entonces preguntan quién no utilizó la retardita antes de descubrirla y mandan a Garzón al exilio. Bueno y más cosas que iremos contando que esto de la ciencia-ficción es la leche.

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