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martes, 7 de septiembre de 2010

Lógica borrosa

Existe mucha ciencia ficción donde aparecen robots que toman conciencia de sí mismos.  Que recuerde ahora mismo, en un relato de Isaac Asimov un macroordenador llamado Multivac cae en una depresión porque ya no puede soportar todos los problemas de los humanos que tiene que resolver, también de Asimov están sus novelas de robots y sus famosas leyes de la robótica, Stanislaw Lem en uno de los relatos de su obra Ciberiada, plantea una divertida discusión sobre si fueron antes los seres humanos o los robots.  En ciencia ficción más moderna, aparecen Inteligencias Artificiales que no toman la forma de un robot, sino que crean avatares con los que se comunican con los humanos y con los que exploran el mundo.  En esta línea tenemos novelas de Peter F. Hamilton y Dan Simmons.  El primero de ellos además establece una diferencia entre una IA (Inteligencia Artificial) y una IS (Inteligencia Sensible), siendo esta segunda la que realmente tiene libre albedrío.

No es que sepa mucho de Inteligencia Artificial, ya que es una disciplina muy amplia y existen multitud de frentes abiertos en la misma, algunos con cierto atasco y otros en imparable avance.  De hecho hay ramas de la misma, como la Visión Artificial, que prácticamente se han desgajado de ella.  También existen disciplinas matemáticas que han surgido al albur de la necesidad de resolver algunos problemas que se plantean.  Una de las que más me llama la atención es la llamada Lógica Borrosa o Lógica Difusa. 

Sin duda, muchos nos acordamos de los tiempos del instituto y que en la asignatura de Filosofía, se daba, entre otras cosas, logica.  Recuerdo que quedé fascinado cuando descubrí aquello que me pareció que eran una especie de matemáticas del lenguaje.  Pues bien, en esta lógica que estudiamos en el instituto muchos de nosotros, sólo se admitían 2 posibles resultados:  Verdadero o Falso.  Se trataba de una lógica binaria.  Es lo que se llama el compromiso epistemológico de una lógica.  Existen lógicas que admiten más posibles resultados y una que potencialmente admite infinitos:  La lógica borrosa, objeto de esta entrada.

La lógica borrosa surge de la necesidad de que las máquinas entiendan las imprecisiones del lenguaje humano, lo que se da en llamar en el vocabulario del arte "lenguaje natural".   Por ejemplo, se trata de que si a una máquina le decimos quiero un cafelito caliente, entienda que queremos un café en un determinado rango de temperaturas.  Dado que somos distintos, para una persona un café caliente estará caliente, para otro será muy caliente y para otro estará simplemente templado.  Combinando todos estas impresiones personales, se construyen los valores de verdad de cada proposición, de modo que llegaremos a un café caliente que estará en un rango de temperaturas y se habrá conseguido una mejora en la comunicación hombre-máquina.

En fin, vaya brasa que os he dado.  Pero es que es uno de los temas que me gusta y me apetecía haceros partícipes y quién sabe, despertaros el gusanillo de la curiosidad por el tema concreto.

Y para acabar una pregunta:

En un pueblo de los Pirineos, hay un barbero que afeita a todos los hombres que no se afeitan a sí mismos.
Pregunta: ¿El barbero se afeita o no se afeita a sí mismo?



8 comentarios:

  1. Me parece un tema muy interesante el de la robótica y todas las leyes que en cuanto a su alrededor se forman. Gracías a literatura como la que nombras se nos ha hecho mas cercano y se ha llevado al cine llegando a mucha mas gente.

    A la pregunta, si pensamos en el barbero como persona trabajadora disociada de su yo personal, afeitará a su otro yo, si no no debería hacerlo!

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  2. Muy interesante el tema.
    Espero te gusten estos post...

    http://respuesta-equivocada.blogspot.com/2009/10/raymond-kurzweil.html

    http://respuesta-equivocada.blogspot.com/2009/09/el-orden-implicado-y-el-universo.html

    En cuanto al barbero...pues si es el único que hay en el pueblo, NO puede afeitarse a sí mismo, ya que si lo hiciera estaría afeitando a alguien que puede hacerlo por sí mismo.

    Salu2

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  3. Muy interesante. Me recuerda a alguna asignatura de filología inglesa donde nos hablaban del lenguaje y las máquinas (bueno, y los pájaros, y las monas celosas... pero eso se va de tema, xd).
    Tendría que haberte leído antes de escribir mi novela de cifi. Así sabría que mi IA era IS.
    Ah, y al barbero que le afeite su mujer. Así los dos se sentirán realizados, xd.

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  4. Muy ocurrente la solución de Neko, que hace interactuar una variable disociativa muy literaria (como un artista). Toni opta por volver a formular la paradoja de Rusell como afirmación, o negación, en vez de como pregunta y medio resuelve el problema, sin contestar a la pregunta (como un jefe). Amaya da la solución pragmática, lo que ocurriría en la realidad urbana (como un trabajador).
    En mi caso para sacar al barbero de ese limbo lógico no he tenido más remedio que formular la siguienta teoría: No puede postularse la existencia de un conjunto universal que contenga en sí, como elementos, a todos los conjuntos imaginables.

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  5. Quizás antes de que la I.A. evolucione lo suficiente como para parecerse a las novelas mas optimistas, los propios humanos ya no seamos muy diferentes de las máquinas de hoy día.

    -Sobre el barbero, contratan a una mujer y se termina el mareo. :P

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  6. Están muy bien los 2 post Toni. Muy interesantes.

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  7. Esto del futuro siempre me pone los dientes largos. ¡Tantas cosas que seguramente no veré!

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  8. Por cierto, el tema del barbero y similares lo comento en la próxima entrada.

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