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sábado, 16 de octubre de 2010

Jaque al hombre

No me gusta la actualidad, ni la política, ni la economía; eso no quiere decir que no tenga opinión o ideas, eso no quiere decir que no sea un ciudadano. Quiere decir que me da asco. Y por esa razón no me gusta dedicar el tiempo a estos temas en mi blog, pero las declaraciones de díaz ferrán (las minúsculas no son un error): “hay que trabajar más horas y cobrar menos salario” me revuelven el estómago, sobre todo porque las comparten muchos individuos de su calaña (calaña empresarios) y las aplican desde hace tiempo (horas extraordinarias no remuneradas o acaso es mentira que es práctica habitual en España), e incluso de algunos trabajadores por cuenta ajena (a los que prefiero no calificar porque lo hacen ellos por sí mismos), me revuelven el estómago decía y, a la vista de su imagen en la prensa me dan ganas de vomitar, de vomitar encima de su mesa, de los delicados manjares que pagará con el resultado de la explotación, de su visión mezquina del trabajo y de los trabajadores. Si yo fuera un clérigo sería capaz de compadecerle, de decir que me da lástima lo que tiene que sentir cuando se confiese con el Señor, con el temor al castigo divino por tanto daño como deja tras de sí; si fuera un comerciante de Marcello le advertiría que el pescado se pudre de la cabeza hacia la cola; si fuese un hispanista le haría responsable de que, gracias a él y personas como él, España sea un pueblo triste de vencidos, de hijos perdedores, de grisura intelectual, de carencias, un lugar donde vivir es resistir, pues las razones monótonas e impuestas invaden a la éticas y a las poéticas; si fuera un humorista le diría a díaz ferrán que es de esa clase de tipos que hacen que la corrupción tenga mala fama; si fuera un historiador le diría que me recuerda aquel canalla romano Marco Licinio Craso que cuando se enteraba que un incendio estaba arrasando un barrio concreto de Roma enviaba un grupo de esclavos para pasar por las casas y ofrecer a sus propietarios comprárselas por un precio tirado, entonces, cuando los infelices han dado su conformidad, ¡enviaba a otro grupo con los medios necesarios para apagar el fuego! En fin, si yo fuera un filósofo le diría, parafraseando a Neruda: espero que algún día, en cualquier parte, en cualquier lugar, te encuentres a ti mismo y ésa sea la más amarga de tus horas (sin duda lo será).
Pero como no soy un clérigo, ni un comerciante, ni un hispanista, ni un humorista, ni un historiador, ni un filósofo, como sólo soy una persona, un trabajador, un ciudadano de a pie, no puedo por menos que sentir miedo, miedo al poder manipulador y obsceno. Y mi sentir es de rebeldía, como Ulises y sus compañeros frente a las sirenas, atémonos, pues, al palo mayor de la vida, o pongámonos tapones en los oídos, para evitar ceder a los halagos de aquellos (padres, profesores, superiores, gobernantes y curas) que nos cantan la virtud de la obediencia. Porque rebelarse es justo, como se decía en 1968, pero basta muy poco para hacerlo imposible.
Un charco de sangre, por pequeño que sea, siempre es inquietante, aunque sea salsa de tomate.

7 comentarios:

  1. El empresario abusa porque el trabajador se lo permite, es la pescadilla que se muerde la cola.

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  2. Pero pienso que no se puede hacer responsable a la víctima: la mujer maltratada, la persona violada, el niño víctima de abusos, el obrero explotado. Es como la seguridad en el trabajo, el trabajador no la adopta porque la empresa lo "ve mal" y él tiene miedo a perder el puesto de trabajo, muy resumido.
    Sin embargo estoy de acuerdo en que hay gran pasividad. Admiro a los franceses, mira la que están liando en Francia por las pensiones, y aún dice un profesor de universidad, en un artículo en la prensa que en la huelga general de España hubo violencia gratuita. La gente es gilipollas. Seguiré siendo misántropo.

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  3. Los franceses tienen conciencia social.
    Conocen y valoran lo conseguido hasta ahora, y les une una sola bandera.
    Si les levantan la mano...no ponen la otra mejilla.
    España...¡una pena!
    Salu2

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  4. Los franceses no sé si tienen conciencia social, pero si que tienen claro que no van a renunciar a derechos por los cuales mucha gente llegó a pagar con sus vidas. Aquí me causó bastante pena ver las manifestaciones que hacía la gente joven por el botellón. Hay que joderse. Aquí la gente se manifiesta por gilipolleces, en lugar de hacerlo por defender sus derechos y su futuro. Seguimos siendo el país de la pandereta y lo peor es que nos lo merecemos. No imagino que mierda de cesto se puede hacer con estos mimbres.

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  5. Permíteme que califique esta entrada sobre díaz ferran. Perfecto. Te añado a mis favoritos.

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  6. Este es el sinvergüenza de viajes Marsans (y algunas mas), que se puede esperar...

    Se quejan de que los trabajadores no rinden bastante, ¿pero que trabajadores? Han importado mano de obra barata y no cualificada, esclavitud encubierta, a la que pagan mucho menos y niegan los derechos que habíamos conseguido tras muchos años.
    Hasta dentro de unos años no rendirán igual, pero para entonces, no podrán reclamar ninguno de los derechos que ahora están cediendo. Y es normal, que lo hagan, porque en sus países de origen están peor aun, pero lo que consiguen es llevarnos a nosotros hacía atrás, no avanzar ellos.

    El impresentable este, decía que hace 30 años se trabajaban 48 horas. Bueno, pues entonces lo que pretende es que volvamos 30 años atrás. (Por cierto, yo antes de ser sustituido por otro mas barato, trabajaba 50 horas semanales)

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  7. Muchas gracias por vuestros comentarios y especialmente dar la bienvenida a mimarzgz de el grito en el cielo y las gracias por tan elogioso comentario, pronto verás, si sigues con nostros que los comentaristas, casi habituales, del blog son más interesantes que los propios blogueros (Pepe Deapié y yo mismo Pitt Tristán), poseedores de sus inteligentes blogs que te invito a que visites para tu deliete. También a ellos les emplazo en tu blog para que disfruten con su contenido.
    Os quiero.

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