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viernes, 14 de enero de 2011

El humilde peón

El peón es la única pieza del ajedrez que sólo puede mover hacia adelante.  Es el más pequeño, el más humilde y en palabras del famoso ajedrecista de los tiempos de la Revolución francesa, Philidor, el alma del ajedrez.  El peón sólo avanza.  No mira atrás, no se lamenta de lo que pasó en la casilla anterior, está donde está y ya mira a la casilla siguiente, con la ilusión puesta en la octava fila, en pos de una meta que normalmente no consigue.  Fuerte en su tesón, débil en su pequeñez, resiste y avanza mejor con ayuda de sus iguales.  El es prescindible, pero los de su clase no lo son.  Cuando es joven puede avanzar dos casillas, en su madurez irá de una en una, siempre adelante, con coraje, ilusión y determinación.

Me caen bien los peones.  Cuando llegan a la octava fila pueden ser lo que quieran, así que nada tienen que envidiar a las demás piezas, a las que su condición les vino de nacimiento.  Un peón sabe que será mejor torre, caballo, alfil o si le da por travestirse, dama que cualquiera de aquellas a las que su condición les vino regalada.

10 comentarios:

  1. Los peones siempre haciendo el trabajo sucio, y que difícil es que lleguen a la octava fila.....

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  2. Recuerdo una antigua película de la vida de un ajedrecista ruso y como decía que la pieza mas importante era el peón, por la poca importancia que parece tener y por poderse convertir en cualquier otra si tiene la oportunidad.

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  3. Fijaos si serán importantes los peones, que, por ejemplo, cuando jugamos mi primo y yo al ajedrez (ambos con un nivel demejante), si al poco de comenzar la partida ya hay una diferencia de un peón a favor de uno u otro, normalmente pierde la partida al final quien perdió ese peón.
    Un saludo.

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  4. Neko me ha leído el pensamiento. Añadiré. Soy un peón en un tablero de siete filas, tambíen conocido como "tablero joputa", por su parecido con el pescado del mismo nombre.
    Pitt el loco.

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  5. Algunos peones tienen las manos llenas de cemento, otros, como el de la foto, también.

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  6. Me ha encantado. Precioso Horacio. Precioso artículo. Que se sentirá dando jaque mate con un peón??

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  7. Preciosa alegoría del "hombre de a pie". Eso sí, con una visión positiva.

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  8. Gracias por vuestros comentarios. Sí, intentaba hacer un símil entre "el hombre de a pié" y el peón del ajedrez.

    Lo de la visión positiva que comenta mimarzgz, yo lo entiendo más como una visión no negativa. Copio un texto que escribí como comentario en el blog de Toni no hace mucho:

    Todo pasa, lo malo y lo bueno y el paso del tiempo nos proporciona una visión despojada, al menos en parte, de las emociones que sentimos en aquellos momentos amargos o felices. Al final, yo creo que nos damos cuenta de que la mayor parte de las cosas que nos pasaron, no eran para tanto.

    Pues eso, que hay que tirar siempre hacia adelante e intentar no darse mucho mal por nada. Si tiene remedio lo podemos arreglar y si no lo tiene, no merece la pena pensar mucho en ello.

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  9. Creo que estamos muchos peones, yo también soy uno de ellos pero la octava queda muy lejana.

    Me gustó la entrada y el comentario Pepe, tienes toda la razón. Avanzar y dar a todo la importancia que se merece pero... ¿cómo se hace eso algunas veces?

    Un beso

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