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domingo, 2 de enero de 2011

Partidas de ajedrez con resaca: Toda una experiencia

Soy un gran aficionado al ajedrez.  También cuando era algo más joven era muy aficionado a salir por la noche y si esta era larga, es posible que a la mañana siguiente estuviese algo/bastante resacoso.   Si esto sucedía un domingo por la mañana de invierno, a las nueve tenía partida de ajedrez, lo cual os aseguro que me ha deparado más de una y de dos vergonzantes derrotas y/o remontadas, contra adversarios que habían dormido sus ocho horas y no habían salido la noche anterior. 

Entre las más sonadas recuerdo dos: una vez jugábamos contra un equipo el más joven de cuyos componentes debió de hacer la mili con el Cid Campeador.  Me tocó jugar contra un señor de, siendo optimista, unos 80 años.  Este hombre cogía la pieza y no sabías donde iba a ponerla, hasta que la depositaba, del temblor tan terrible que tenía en la mano.  Eso sí, el coco le funcionaba muy bien y me dió un mate con sacrificio de pieza incluido.  Otra vez me tocó con un chiquillo de unos 9 años y en los primeros 10-15 movimientos ya llevaba yo caballo y peón de menos.  En esta ocasión, aprovechándome de su única debilidad (la inocencia propia de la edad), le hice caer en una celada y le comí la dama.  Pocos movimientos después abandonó, casi con lágrimas en los ojos, el pobre. 

En fin, si quereis descubrir nuevas dimensiones en vuestra mente, probad a jugar al ajedrez un domingo temprano, tras haber salido de copas la noche anterior.  No os olvideis de las aspirinas o el ibuprofeno.  Para todo lo demás Mastercard.

9 comentarios:

  1. Alfredo, mi marido, se empeña en enseñarme a jugar, pero francamente, me aburro. No puedo estar horas mirando unas fichas... Al final le dejo que me gane y me voy a escribir. Jus

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  2. A mi me gusta el ajedrez, de pequeña pasaba horas jugando con mi padre. De resaca nunca he probado, y no creo que lo haga, bebo en contadas ocasiones y me sienta tan mal que no soy capaz ni de mirarme al espejo.

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  3. Ya he descubierto las dimensiones de mi mente cuando tiene sueño y son muy reducidas. Prefiero reservarme las agonías de la vida para cuando no pueda evitarlas.
    El ajedrez me exige el cerebro completo. A veces incluso el alma.

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  4. Jajajajajajaja! Me gustaron tus anécdotas.

    No sé jugar al ajedrez. Una vez alguien quiso enseñarme de forma online, pero no continuamos con la práctica y ahora ya se me olvidó de nuevo.

    Me encantaría jugar, pero me conformo con las damas, las cartas o el sudoku. Algún día te sorprendo, aprendo bien, nos embriagamos, y jugamos una mañana de domingo. ¿Te parece?

    Un beso grande, Pepe.

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  5. No sé jugar al ajedrez, un tema pendiente que tengo.
    Pero aún sin saber cómo se juega prefiero dejarlo para otros días en lo que no tenga resaca, con las aspirinas y el ibuprofeno tengo suficiente.

    Un beso

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  6. Yo tengo poca paciencia para una partida larga, y hasta me estresa la multitud de estratagemas que hay que controlar y preveer, sobre todo si tu rival es uno de esos que tiene secuencias memorizadas y sabe de antemano las posibilidades que tiene una configuración determinada en el tablero.

    Mi estrategia suele ser limpiar el tablero cuanto antes de contrarias y propias a base de ataques suicidas, y cuando quedan pocas piezas ya empiezo a jugar realmente.

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  7. La paciencia es una de mis virtudes (dicen), pero el domingo por la mañana es sagrado.
    Debo cumplir con mis quehaceres domésticos...jeje
    Y a los 45 cada vez cuestan más...
    Hay domingos que me levanto temprano, y se hace la hora de comer... y aún estoy liado.
    Menos mal que mi mujer me acompaña en todo momento...!
    Pues eso...ajedrez y edredoning son incompatibles!

    Salu2

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  8. Yolanda: Eso es por que te empeñas en mirar las piezas. Vuelve a probar, que lo interesante es el tablero.

    marikosan: A mi tampoco me sienta muy bien. De todas formas la sensación de resaca se consigue sin necesidad de beber mucho. Solo hay que añadirle dormir poco y fumar, para levantarte con cuerpo de jota.

    Houellebecq: Un amigo con el que juego me dijo que el ajedrez es un juego de frikis. Me sorprendió, porque nunca se me había pasado por la cabeza. Tal vez tenga razón.

    La chica de la farmacia: Vale, pero de Argentina a España y viceversa, hay unas cuantas horas de viaje, así que lo de embriagarnos también tendríamos que hacerlo juntos, ya que si no, para cuando llegásemos a destino, ya estaríamos serenos.

    Anne: Coincido contigo. En esas circunstancias es mejor no tener que jugar al ajedrez y ya puestos, creo que a nada.

    Herel: Es una estrategia, si consigues llegar al final, al menos en igualdad de condiciones. Yo tampoco soy un gran combinador, así que juego más cómodo cuando los dos tenemos un par de piezas menos.

    Toni: Mejor el edredoning que el ajedrez, sin lugar a dudas. Lo que es difícil es compatibilizar el edredoning un domingo por la mañana con tener hijos pequeños. Por favor, maestro: ilumíname. XD

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  9. Aunque sé jugar, soy demasiado inquieta para jugar una partida de mas de 15 minutos. Creo que hay pocos juegos que me provoquen tanta intranquilidad como ese.

    Lo que si he probado es a patinar horas teniendo resaca, y no lo llevo tan mal. Será que no interviene la cabeza para nada?

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