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sábado, 26 de febrero de 2011

Márketing: mil y una formas de tomarnos el pelo

A la hora de fijar precios, empaquetar artículos y otras prácticas para poner un producto o un servicio en el mercado, resulta sorprendente lo que se llega a discurrir para ganar más dinero.  Muchas veces parece algo incluso, surrealista.  

Unos cuantos ejemplos: 

  • Hace años, IBM lanzó dos impresoras al mercado una cara y rápida y una barata más lenta.  La única diferencia que existía entre ambas, era que la barata llevaba un chip adicional que la hacía más lenta, o sea, que encima era más cara de producir.
  • La mayor parte de los paquetes de software tienen una versión profesional.  Unicamente se desarrolla esta versión.  Las demás versiones suelen ser el resultado de quitar elementos a la única que se desarrolla.  La diferencia de precios entre versiones,  no guarda mucha proporción con las funciones "capadas".
  • El paquete con que se envasan los productos de "marca blanca" es deliberadamente poco atractivo, con objeto de que se perciba como de menor calidad, de forma que sólo lo compre quien realmente no puede permitirse el "de marca".
  • Algunos restaurantes, tienen un plato en su carta desproporcionadamente caro, que saben que prácticamente nadie pedirá, con objeto de que pidas otro, normalmente justo debajo de él, caro, pero no tanto,  que saben que la gente si pedirá y del que obtienen un margen superior al del resto de platos.
Podríamos seguir así, "hasta el infinito y más allá", con todas las prácticas existentes en supermercados, grandes superficies, centros comerciales, etc.  Muchas de ellas, están basadas en la observación del comportamiento humano y aprovecharse del hecho de que somos, como dice Dan Ariely, "predeciblemente irracionales".

Al final, me quedo con la sensación de que nos toman el pelo e intento aplicar la racionalidad a la hora de comprar, si bien, como el tema puede ser extraordinariamente retorcido, no tengo el éxito garantizado, ni mucho menos.  Ya, tomándolo con cierto humor, os remito a una entrada mía de hace tiempo Dilbert y el márketing.

Os deseo a todos un buen fin de semana. 

12 comentarios:

  1. BUen finde! nos van a tomar el pelo, yendo y viniendo, por más que nos pongamos las pilas y estemos alerta...¿por qué no explican más claramente las cosas que nos venden y comemos? me muero de risa con frases como "sabor igual al natural".....¿eing?

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  2. La picardía de las casas comerciales es enorme y es muy dificil detectar esas segundas intenciones que al final compramos infinidad de veces, no lo que ibamos a comprar, si no lo que se le antoje al vendedor.
    Pero bueno, la vida está montada así.
    Saludos cordiales

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  3. Supongo que algo parecido a la carta del restaurante estarán utilizando en el PSOE.
    Debajo de un ZP en el que ya nadie cree, desprestigiado y lapidado por sus propios chefs, nos enseñan un Rubalcaba, Chacón o Bono que parecen hechos en una sartén limpia.
    Otra cosa es que si llamamos a los del CSI, nos dirán que la carne está cortada de la misma vaca...
    Pero al menos el primer impacto está conseguido.
    Viva el Marketing!

    Salu2

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  4. Mi marido, cuano vamos a cenar por ahí etc, estudia detalladamente las cartas de los restaurantes y se niega a volver a los que él llama: materiasprimas muy baratas a alto coste. Uff! A él no le engañan. Por cierto, relacionado con este tema: ¿Habéis leído el libro "La macdonalización de la sociedad"?

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  5. No, Yolanda. No lo he leído, pero trataré de echarle la vista encima. Gracias por la recomendación.

    Si, Siona. Aquí hubo un tiempo en que vendían "trucha asalmonada".

    Otra muy buena es que tras exprimir las naranjas, la pulpa se exporta para que tras hacer zumo de naranja con polvos, le echen la pulpa y parezca natural. Creo recordar que lo exportaban sobre todo a Japón.

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  6. Para muestra basta un botón. Fíjate lo que le sucedió a Buzz Lightyear cuando descubrió que no era único... bueno, así debe sentirse el plato del menú que nadie compra XD

    Ya, hablando en serio (tú tienes la culpa por darme pie con lo del infinito y más allá), es increíble la facilidad con la que caemos en las garras del monstruo mercado. Y es interesantísima esta entrada. Me gustó mucho.

    Como diría mi suegro, vivimos en y de la mentira...

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  7. Es un tema que me llama mucho. Creo que la vida es puro marketing; vendes tu tiempo al mejor postor y muchas veces metes en el paquete tu salud, vendes tu personalidad, tus ideas...

    El ejemplo de las impresoras que cuentas, ni siquiera acabo de comprenderlo, parece absurdo!

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  8. Neko: Este tipo de práctica a veces se ha llevado a cabo para crear una referencia, sin la cual no se vende un producto, cuando es muy nuevo en el mercado. Leí que nadie compraba las primeras aspiradoras. Entonces construyeron un modelo peor que el primero a un precio un poco más bajo. A partir de existir una referencia de comparación, se empezaron a vender.

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  9. A mi me gusta en los supermercados que te hagan dar toda la vuelta a la tienda y que cada pocos dias lo cambien todo de sitio para que tengas que verlo todo buscado lo que necesitas.

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  10. no lo había pensado nunca Pepe. La verdad es que la incorporación de un nuevo producto muchas veces es un paso muy dificil. Comprendo que realicen este tipo de técnicas, pero aun con todo muchas veces es vergonzoso. Aunque si nosotros mismos no somos capaces de leer bien las etiquetas y por ello podemos ser engañados, de quien es la culpa?

    Piedra, lo de los supermercados es horroroso! si no cobraran por el envio a domicilio, haría la compra por internet.

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  11. Lo de los supermercados es hijoputez en estado puro. Hace poco tenía que comprar 4 cosas. Compré 3 rápidamente y para encontrar la cuarta me tiré cerca de 20 minutos dando vueltas como un gilipollas.

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