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jueves, 10 de marzo de 2011

El cerebro en formol


La vida y la muerte no se meditan en una mesa de disección. Los estudiantes me previnieron que iban a extraer el cerebro. Permanecí con ellos: a veces soporto lo siniestro sin perturbarme demasiado. No hay sofisticación instrumental para retirar un cerebro, una modesta sierra de carpintero cortó el cráneo a la altura de las sienes, luego sumergieron el órgano mítico en un frasco lleno de formol.
Yo me dediqué a observarlos, solo, en otra mesa mientras los estudiantes seguían cotejando su denso libro con el muerto.
Sorpresivamente una burbuja brillante brotó del interior del cerebro como un mensaje venido de la otra margen, y no había boca que lo pronunciaría.
No había boca. La burbuja, muda, se deshizo en ese aire levemente podrido.

6 comentarios:

  1. Una esperanza quizás??? Dónde van las ideas?? Dónde va el amor??

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  2. el olvido se lo traga todo, se te traga a ti mismo. preferiría ser parte de la nada que permanecer en un cerebro marchito. A no ser que fuera como en futurama, claro....

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  3. Un microcuento con pedigree, Pitt.

    Salu2

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  4. que mujer asilvestrada dijo:

    "El dualismo entre el pensamiento y el cuerpo, la prevalencia del primero a través del cogito, lleva a la conclusión de que el animal (pensado como desprovisto de lenguaje y pensamiento) tiene una naturaleza puramente corporea.55:2008 Antropología del cuerpo.David le Breton.

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  5. me gustó mucho como construiste el relato, y la historia en si,también, un abrazo!

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