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viernes, 12 de agosto de 2011

Credibilidad de Standard & Poor's

Los que leen este blog saben que no me gusta dedicar muchas entradas a la actualidad ni a la economía (esa ciencia forense), a esa pegajosa realidad de la que tengo bastante ración diariamente como para dedicarle mi ocio, pero voy a hacer una excepción y les dejaré a ustedes con un extracto del artículo "Credibilidad, descaro y deuda" del estadounidense Paul Krugman, premio Nobel de Economía 2008, donde comenta sobre estas agencias de calificación que vienen arruinando el presente y el futuro de muchos paises, económicamente hablando: " Si hay una palabra que describa la decisión de la agencia Standard&Poor's de rebajar la calificación de Estados Unidos, esa palabra es descaro, tradicionalmente definido por el ejemplo del joven que mata a sus padres, y luego implora piedad porque es huérfano. Después de todo, el elevado déficit de EE.UU. es consecuencia fundamentalmente de la recesión económica que siguió a la crisis financiera de 2008. Y S&P, junto con otras agencias de calificación hermanas, desempeñó un papel importante en la causa de esa crisis, ya que otorgó calificaciones triple A a activos respaldados por hipotecas que desde entonces se han convertido en residuos tóxicos. Y la falta de criterio no termina ahí. S&P es tristemente famosa por haber dado a Lehman Brothers, cuyo hundimiento desató un pánico mundial, una calificación A hasta el mismísimo mes de su defunción. ¿Y cómo reaccionó la agencia después de que esta empresa con calificación A quebrara? Emitiendo un informe en el que negaba que hubiera hecho algo mal".
Dicho queda. El que tema al futuro por lo que dicen los "expertos" puede descansar tranquilo. Si pasa algo: no será por eso. La única mala noticia es que el mismo razonamiento sirve para cuando dicen que no debemos preocuparnos.

2 comentarios:

  1. Para mí el problema es la utopía que pretenden que nos reamos cuando nos hablan de agencias independientes. Ninguna agencia puede tomar una decisión sin verse influída por las consecuencias que puede acarrear. Si parto de esa premisa.. de poco me valen las "notas" que vayan poniendo.
    Un saludo

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  2. No entiendo nada de política ni de economía más que lo que me dicta el sentido común, pero los viejos dicen siempre: "no te fíes ni de tu padre", así que apliquémonos el cuento. Creo que en la calle, en el día a día, se puede ver mejor para dónde sopla el viento. Y por miedo que me dé, recurro a otro refrán de los abuelos: cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar.
    Total, si el mundo se acabará el año que viene... casi puede ser un consuelo.
    Besitos, Pitt, y no me eches más broncas (o sí) que luego te suelto cada discurso...

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