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martes, 8 de noviembre de 2011

Pequeñas e incruentas batallas

Soy un gran aficionado al ajedrez.  Hubo un tiempo en que competía.  Ahora suelo jugar partidas rápidas de cinco minutos por Internet.  En el ajedrez, también es posible encontrar la belleza, gracilidad y elegancia en el juego, posiciones que sugieren historias pasadas o futuras, jugadas traviesas y divertidas.   Es un hermoso juego.

Os pongo un par de situaciones de jaque mate, de las que me gustan (aparte de porque el mate lo dí yo - ya por sí solo es un buen motivo -), por distintas razones:

ARQUEOLOGÍA AJEDRECÍSTICA

Así como los arqueólogos construyen una historia a partir de los restos, viendo los restos de esta batalla incruenta, podemos tratar, con algo de imaginacion, averiguar la historia de lo que sucedió:

Vemos a la fiel infantería negra (los peones), lanzados en disciplinada y aguerrida formación, sobre el flanco de dama contra el rey blanco y apoyados desde atrás por la artillería pesada (las torres).  Sin embargo, este ataque no pudo acabar.  El jugador blanco lanzó un ataque por el flanco de rey, confiando en que su ataque es más rápido que el del rival.   Los peones negros en el flanco de rey están abandonados a su suerte.  Perecieron las piezas negras que protegían a su rey, destrozaron su enroque y ocuparon sus posiciones para la caza del monarca que recibió el mate tras una agónica huida en la que llegó hasta el centro del tablero, sin que las torres tuvieran tiempo de acudir a socorrerlo.



UN MATE BONITO

De entre todos los posibles tipos de mates que hay,  el que más estético me parece es de este tipo:  El rey no tiene posibilidad de moverse de su sitio, aunque aparentemente está defendido.   Entonces, llega el caballo y... ¡ mate !.  En este caso, el jugador contrario queda disculpado de su error, ya que como se ve en la imagen sólo le quedan 12 segundos para acabar la partida y es normal, que con el apuro de tiempo, no repare en el fiasco, además de que su posición y con una pieza menos, tampoco es que esté para muchas alegrías tácticas.  Esta partida la pasé casi en su totalidad defendiendo, ya que el blanco tenía un juego muy agresivo.  No obstante, hubo un momento en que me proporcionó lo que se da en llamar contrajuego y me lancé yo también a muerte.



5 comentarios:

  1. A mi al ajedrez siempre me han ganado. No soy buena estratega.

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  2. de pequeños nos enseñaron a mis hermanos y a mi a jugar al ajedrez y cuando me apetecía jugar ellos, (que terminaron siendo campeones y federados) siempre me hacían el jaque pastor. :( no me dejaban jugar!

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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