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jueves, 29 de diciembre de 2011

No olvidar

La anterior entrada trataba más bien sobre el olvido "romántico", un tema casi navideño y desenfadado pero -como bien me han recordado- hay cosas que no se pueden olvidar:
"Hasta hace veinte minutos tenía 14 años y se llamaba Raúl. Estaba parado en la esquina de su casa, charlando con dos amigos. Un coche apareció muy lentamente por el final de la calle llena de gente. Cuando estuvo a su altura, dos hombres -ni jóvenes, ni viejos, ni guapos, ni feos, nunca nadie ve nada en Ciudad Juárez- se bajaron y apuntaron sus armas sobre él. Un tiro, dos, tres...
Ahora ya no tiene 14 años ni se llama Raúl. Solo es el último muerto de esta ciudad maldita donde el único negocio que florece es el de las funerarias. Un tiro, dos, tres... Así hasta 25. Los perros ladrando. El padre de Raúl escuchando los disparos, bajando la calle, descubriendo justo lo que el presentimiento le iba diciendo al oído. Su hijo de 14 años, estudiante de secundaria, desplomado entre la acera y un Ford Thunderbolt de color crema. Con la cabeza destrozada a balazos.
Los perros no han dejado de ladrar ni la gente ha abandonado la calle. Jóvenes muchachos de la edad del difunto siguen charlando y comiendo helados mientras los agentes van poniendo un triángulo amarillo por cada casquillo encontrado. Veinticinco triángulos amarillos. Ninguno a más de dos metros de distancia de donde está el cadáver. Un fusilamiento perfecto. Ni la vieja chapa del Ford crema ni las paredes de la calle Calexico han resultado dañadas. Raúl quiso huir, pero le dieron caza. Con la misma precisión que a sus dos amigos, que yacen al final de la calle, también rodeados por la curiosidad y los triángulos amarillos"
Del artículo "Ciudad Juárez, la muerte impasible" de Pablo Ordaz, El País Semanal de 01.03.2009.

5 comentarios:

  1. Pufff. Con mi optimismo habitual, diría que desgraciadamente, tienen problema para mucho tiempo.

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  2. Este tipo de noticias te dejan completamente "ploff".
    Cuánta impotencia, qué mal.
    Besos.

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  3. Lo cierto es que impasible está, al parecer, el mundo entero. Feliz Año 2012 Misantropo

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