Seguidores

martes, 10 de abril de 2012

Del uso del vino


Hace tiempo que estoy preocupado por el masivo consumo de agua de boca (¡que término!) y la costumbre de andar a cuestas todo el mundo con esos dañinos botellines. Como mi opinión no tiene el valor intelectual que debiera he preferido que sea la pluma del propio Francois Rabelais la que os ponga en aviso sobre esta conducta, así como de otros fluidos, sobre todo en comparación con el consumo de vino:
"Pero, sobre todas las cosas, guardaos del agua: de todas las cosas fluidas, es la más virulenta. Muchos poetas y laquenetes sucumbieron desventuradamente por su culpa. El agua perjudica gravemente a causa de su fetidez y pestilencia (...) Y los miembros de la Congregación de la Santa Sede saben mucho lo que hacen cuando vierten agua por un embudo en las profundidades de las tripas de los herejes: pues quien bebe agua es porque siempre tiene algo que ocultar y disimula desntro de sí alguna obscenidad.
¡Pues bien! Tomemos de ejemplo la enseñanza que nos dejó Jesús, el Cristo, en Caná.
Guardaos igualmente de la sangre. La sangre es perniciosa para el cuerpo del hombre, de lo que dan testimonio innumerables documentos y opúsculos médicos, y hasta el mismísimo compadre Avicena recomienda la práctica copiosa de la sangría. Reconocemos que la sangre es un fluido gravemente dañino en que salpica y se derrama ni bien uno pincha al prójimo de una puñalada: porque el cuerpo humano aprovecha la menor ocasión para deshacerse de esta ponzoña; y Juan Menardi de Ferrara nos enseña que debemos escuchar lo que el cuerpo nos ordena, porque a través de él habla el Espíritu Santo. ¿Y por qué? Porque al alzar su cáliz, el Salvador dice: "Ésta es mi sangre", que es el precepto de que trasformemos toda nuestra sangre en vino, como un cuño desecha otro cuño. Y así gozaremos de salud y adoraremos a Dios con fervor: Agior kathanatos ho Theos.
Pensad ansí, esto aún sabed: tenéis la vida entera para andar de guasa y toda la muerte para saber que pasa".
(Ilustración: Manara)

6 comentarios:

  1. Refinado concepto, mas o menos, extenso pero clarificador. MB. Hoy dormiré mejor con mis incurables pecados de sangre y vino.

    ResponderEliminar
  2. Respuestas
    1. Lo uno lleva a lo otro. No conviene beber al que tiene que ocultar algo. Por eso la gente teme beber y también porque hace aflorar los sentimientos.

      Eliminar
  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  4. El agua para las ranitas y para los peces, Dios colocó todo en su sitio.
    Besos.

    ResponderEliminar