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martes, 10 de abril de 2012

Satori


Esto es algo que he buscado en Internet y tuneado a mi gusto (Hoy toca místico, para variar).

Un hombre ve una flor, una flor muy común. El la mira. Es la primera vez que él realmente la ha mirado, porque es muy corriente, es muy normal. Siempre se ve por ahí, por eso nunca se preocupó de mirarla anteriormente. La mira. El satori sucede.

El hombre se arrodilla ante la flor y la contempla embelesado, ausente del entorno.  Alguien lo saca de su ensimismamiento y le pregunta ¿qué hace?. El hombre responde: "He visto algo poco común en una flor muy común. La flor estaba esperando desde siempre; nunca la había mirado antes, pero hoy sucedió el encuentro". La flor ahora ya no es corriente. El hombre ha penetrado en ella y la flor ha penetrado en el hombre.

Iluminación para todos vosotros.

13 comentarios:

  1. Sucede muy a menudo pero no nos damos cuenta y entonces se pierde.
    El día que te das cuenta de que lo corriente y normal tienen su alma y es única sucede algo maravilloso que es para siempre.
    Y si, te eleva.

    Besos Pepe, no sé si me iluminaré, pero tampoco corre prisa :)

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  2. Nos suele costar bastante ver lo que tenemos delante, así que mucho más valorarlo como es debido.

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  3. Y, a veces, es la flor la que ha mirado al hombre, y el hombre ha pasado de largo y ha encontrado otra flor. A pesar de haber muchas flores corrientes y muchos hombres corrientes los encuentros no son siempre como se desean.
    No se trata de ser corriente, la belleza siempre se encuentra en la mirada del otro.

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  4. Una flor nunca es corriente y una buena mirada tampoco.
    Besos.

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    Respuestas
    1. Yo trato de ser, sobre todo, un hombre que mira, o que contempla, que es más puro que mirar.
      Besos.

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    2. "Contemplar" bello y profundo verbo...

      Eres grande Pitt

      Besos

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  5. El Satori sucede... aprecié tu gran belleza desde que te vi. Ni el nombre de tu casa ni el antifaz ocultan tu esencia iluminada, ni la del amigo tuyo que ya es mi amigo también... Qué no te creas, soy más amiga yo de él, que el de mi.
    Besillos en mi modo zen. Después les comento más que estoy en mi hora de levitación.

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  6. A mí lo de penetrar la flor me ha parecido una dulce guarrada pero bien, claro, muy buena época. Lo de la flor que penetra en el hombre no lo concivo.

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  7. La flor sí no aparece en los medios de comunicación y en los espacios audiovisuales no existe. Malos tiempos para la metafísica.

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  8. Mi comentario anterior me hace reflexionar y me doy cuenta que es desacertado, y que contradice una forma de pensar opuesta al pensamiento uniforme y programado;Por mucho que la realidad nos desborde tenemos que mantener la capacidad de soñar y de buscar nuestra identidad a través, de como dices en tú entrada, de las cosas más sencillas. Mea culpa. Saludos.

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  9. Que bello y que zen, lo que nos dejas hoy Pepe...

    Ninguna flor es común, sólo espera esa mirada especial que la hace sobresalir de entre el resto de las flores...cuando alguien encuentra la luz del satori, todo se vuelve equilibrio, todo cuadra, todo es armonía y nada ni nadie importa ya salvo esa unión enamorada de mirada y flor.

    Gracias por el momento zen
    Besos

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  10. Completamente de acuerdo con Minuet :)

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