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martes, 10 de septiembre de 2013

La biblioteca huérfana

En cada página, un cadáver.

Declaraba Rafael Reig: "Me hace llorar que las cosas (libros, fotografías, objetos) duren más que las personas".
La tremenda experiencia de pasear y mirar entre los libros de la biblioteca de alguien que ha muerto es un viaje a la melancolía más extrema. Ahí quedan huérfanos los volúmenes, a la espera de que sean otros quienes los posean, los lean, les añadan notas en los márgenes.

20 comentarios:

  1. Así es como la vida misma... duramos menos, que las cosas...y mira que hoy en día las cosas no se valoran...
    En fin no hay nada mejor al menos para mi que los libros.
    Besos

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  2. En una entrada mía, me preguntaba quién se probaría mis vestidos guardados y tocaría mis objetos, tan apreciados para mí, una vez que yo me fuera.
    En muchas ocasiones, he pensado que cualquier silla ha permanecido varias generaciones en una familia y, también, he leído esos apuntes entre las hojas de un viejo libro. Si todos estos objetos pudieran hablar, la de historias que descubriríamos.
    Apareció la melancolía, un beso.

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    1. Esa melancolía que a veces hasta es emocionante.
      Un beso.

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  3. Especialmente los libros, ellos, guardan secretos saben, mucho de su propietario. Los libros de mi padre, llenos de anotaciones a lápiz, manoseados y usados, los que no nos dejaba mirar sin su presencia y nos enseñaba a cuidarlos, especialmente a quererlos. Todos le han sobrevivido, ellos y su escondite, entradas de espectáculos, sellos, notas personales, tarjetas de visita, facturas de una cena…
    Me has hecho subir al cielo con los recuerdos.

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    1. Me alegro por ello, de vez en cuando conviene repasar recuerdos.
      Un abrazo.

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  4. Pitt: Qué belleza de entrada. Nos trascienden las cosas. Yo por eso de un tiempo para acá, he ido optando por compartir mucho más mis emociones, así cuando ya no esté un día recordarás todo lo mucho que te dije, te admiro, te quiero, te beso, te abrazo. Pensarás en la cara de indita que te dijo mil veces esas cosas, y sentirás que te lo dije porque lo sentía, mi buen amigo y volverás a vibrar y a sonreír, sabiendo que eso no se apolillará. Al contrario, esos sentimientos son la neftalina del alma. Jajaja! que cursi me puse. Pero bueno, me salió natural, me lo inspiraste de verdad!!!
    Te abrazo!

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    1. Que comentario tan agradable, tan emocionante de leer y de imaginar como la belleza de todo lo que nos dices siempre. Gracias a personas como tu se sigue conservando cierta esperanza en el género humano. No es cursi, es sincero y con sentimiento y te lo agradezco en lo que vale, que es mucho.
      Ese abrazo compartido, gracias.

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  5. Opino distinto a Rafael Reig. Creo que las obras de los autores son incluso más grandes que ellos. No hay más que verles hablar a veces para desear volver a sus páginas y olvidar a esas personas con defectos tan humanos. A mí me haría llorar que el arte muriera antes que las personas. Sería un resto de vida muy triste.

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    1. Es posible que se refiera al libro en manos de la persona desaparecida, a sus vivencias con lo leído, con lo emocionado. Por lo demás comparto tu comentario, como no podía ser de otra manera, maestro.
      Un fuerte abrazo y gracias por estar por aquí de nuevo.

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  6. A mi me parece una de las mejores herencias.

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  7. Los objetos son los testigos mudos e inanimados de la historia y de nuestras vivencias. Te puede parecer extraño, pero siempre he creído que los objetos se impregnan algo de las personas que los utilizan.
    Saludos, Pitt

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    1. Tengo esa misma sensación y de ella creo que parte la melancolía, parece como si nos acercará a la persona que falta y que sentimos su presencia.
      Saludos.

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  8. Lo màs triste es que al morir su dueño las familias se suelen deshacer delas bibliotecas vendiéndolas " al peso" y estas acaban dispersandose perdiendo su unidad y con ella parte de su sentido. Un abrazo,

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    1. El poco aprecio a los libros es la consecuencia de esa verdad que nos revelas en tu comentario.
      Un abrazo y gracias por estar por aquí.

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  9. Jo... pues no lo veo así. No hay mejor manera de hacerse "infito" que en un libro.
    Besos ;)

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    1. Bienvenidas sean todas las opiniones que no hacen sino abrir nuestra mente a nuevas reflexiones.
      Gracias, Sylvia.
      Besos.

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  10. Duramos menos que las cosas de verdadero valor como los libros. Otras... son tan perecederas y descartables. A veces las más.

    Me produjo la misma melancolía de tus palabras, esa imagen de los libros esperando un nuevo lector y apuntador.

    un fuerte abrazo

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  11. Es curioso, pienso igual y nunca lo he verbalizado por miedo a ser incomprendida.

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