Seguidores

miércoles, 19 de febrero de 2014

En alta mar



La orfandad y el desarraigo que sufre el hombre contemporáneo recuerda aquella escena que Leibniz describe al hablar de un viajero que, tras una larga y fatigosa travesía marítima, se asoma a la cubierta del barco con la esperanza de arribar puerto y descubre desolado que se encuentra en medio de alta mar y bajo un cielo cubierto de pesados nubarrones.

28 comentarios:

  1. Buenos días Pitt.
    Siempre se podrán construir mejores barcos para que las tormentas y la olas no hundan la moral de los tripulantes.
    Esperemos que algún día haya sentido común en los que los controlan.
    Espero que te guste mi última publicación." El Misántropo: Un Mundo Normal". Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Más puede hacer el que tripula que el mismo barco, o evitar el desastre.
      Me ha gustado tu artículo y desde aquí recomiendo su lectura en tu blog.
      Saludos.

      Eliminar
  2. Sé lo que es esa tristeza, es dura a pesar de que sabes que la tierra llegará. Biquiños!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es el desencanto de no estar dónde supones después de tanto cansancio...
      Biquiños.

      Eliminar
  3. O a Mafalda cuando dice: que paren el mundo que me quiero bajar...
    Es cierto, estamos en alta mar... qué mareo, aunque la imagen sea preciosa. Besito de buena noche

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, eso dice Mafalda, pero la realidad es que vamos a 250 kilómetros por segundo y en este mundo no tiene nadie un domicilio fijo...
      Tú si que eres preciosa.
      Besito.

      Eliminar
  4. Bien traída la escena y te has quedado corto.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cada vez nos entendemos mejor. Excepto en lo del té.

      Eliminar
  5. buf.. es tan raro estar en un sitio pensando que estás en otro...

    ResponderEliminar
  6. Estar perdido sabiendo donde estás. No es lo mimo que sabiendo donde estás y estar perdido. La foto me salva de la tristeza.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Aceptación. La tristeza es un estado pasajero, como la felicidad.

      Eliminar
  7. Nada es seguro ni eterno, no es fácil.
    Besos con sol y tierra firme!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No hay nada como la tierra firme.
      Cuando es firme.
      Besos.

      Eliminar
    2. No sé si exista... no la conozco, por eso la deseo.

      Eliminar
  8. Buenas noches
    Creo que vas a la deriva.
    Como el barquito ,aunque debe ser agradable dejarse mecer por las olas.Y olvidarse de todo por un instante.
    te adoro

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Quiero olvidarme de todo
      caminar sin mirar
      junto a todo el mundo
      y nadie me pueda tocar
      llegar a mi lugar
      solo en mi lugar

      Gracias de un misántropo a la deriva.

      Eliminar
  9. Leibniz.. un grande; la de cosas que me ha tocado (estudiar) y aprender de él!

    depende del momento/persona, estar envuelta por el alto mar creará desolación o tranquilidad y paz absoluta...; a mi no me parece tan mala idea ;)


    ten un lindo día, un abrazote!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No es tan mala idea, sólo el pensar que ya ha acabado algo y ser consciente que todavía estás a mitad de camino, y con nubarrones (no es una autobiografía, más bien es la sociedad).
      Abrazote.

      Eliminar
  10. Oh, la decepción, ese sentimiento. Porque a veces cansa tener ilusión, es agotador.
    Por cierto, qué imagen tan intranquilizadora.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ahora lo has resumido.
      Sí a todo lo que dices.

      Eliminar
  11. Los azares de la vida nos llevan a sentir en proporciones bien distintas la felicidad y la fatalidad. La primera es efímera y la mayoría de las veces pasa desapercibida hasta que llega la fatalidad...
    Es ahí cuando el ser que hayamos forjado sale o no a flote e incluso puede dejarse ir a la deriva...
    Todo muere en el instante cruel de la verdad que el "destino" parecía tenernos reservado y sólo en nosotros está aferrarnos al salvavidas de la esperanza o asumir la desesperanza como último barco hacia el hundimiento.
    Hala, ya me voy, que me pongo triste y eso.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hala!, te invito a un vermú.
      Con tapa.

      Besos (de tapa)

      Eliminar
  12. Buen artículo pitt. La foto me trasmite mucha soledad e incertidumbre.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Judd, tiene que ser una de cal y otra de arena.

      Eliminar
  13. QUé angustia de sensación... lo único que queda pensar es que se sigue navegando y se pasará...
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sigamos navegando...
      Qué remedio, ¿verdad?
      Besos.

      Eliminar
  14. Hola Pitt, suele pasar lo que nos cuentas, estar rodeado de multitud de gentes y sentirse totalmente solos como le ocurre al protagonista de tu relato, muy a las malas se mete en el camarote y todo listo:)

    Besos.

    ResponderEliminar