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viernes, 10 de octubre de 2014

Una de cal y otra de arena

La sociedad siempre es, ha sido y será un reflejo de las dualidades, luces y sombras que caracterizan a la condición humana. Decía Spinoza que no tiene sentido ridiculizar o detestar las acciones humnanas, sino sólo intentar comprenderlas.
Eso procuro: que mis estados de ánimo no interfieran en esta comprensión.

24 comentarios:

  1. No sé. Quizá intentar sobrellevarlas, pero ¿comprenderlas? Algunas cosas escapan a toda comprensión.

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    1. Spinoza sostenía que todas las cosas son neutras en el orden moral desde el punto de vista de la eternidad; sólo las necesidades e intereses humanos determinan lo que se considera bueno o malo, el bien y el mal. La filosofía tiene que nos da muchos puntos de vista para poder ver desde ellos.

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    2. Estoy de acuerda en la neutralidad moral. Quizá por eso escapan a la comprensión, porque no siempre podemos posicionarnos en esa neutralidad.

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  2. Yo a veces no quiero comprender, porque el día que seamos capaces de comprender ciertas barbaridades, nos irá aún peor. Biquiños!

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    1. La reflexión nunca los lleva a la barbarie, lo que más nos acerca a ella es el fanatismo.
      Biquiños.

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  3. Si lo consigues me cuentas como...
    Un beso, P.

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    1. La respuesta sólo está dentro de uno mismo.
      Un beso.

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  4. Me cuesta, me cuesta comprender algunas de las acciones humanas y es que muchas veces no se porque hago algunas cosas. Saltos y brincos

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    1. Me reconozco en la sentencia del templo de Delfos: "Hombre conócete a tí mismo y conocerás el universo y a los dioses".

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    2. Tus estados de ánimo...pueden ser comprensibles pero no compartidos. No crees, Pitt?
      Besos sin juzgar....y sin moral.

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    3. Los estados de ánimo, como algunas personas de nuestro alrededor, nos perturban tanto que nos hacen perder la perspectiva.
      Besos.

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  5. Hay cosas que no se pueden comprender por mucho que lo intentes.

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    1. Np me refería, desde luego, a este gobierno de incompetentes, ni a la situación de corrupción de nuestros empresarios y políticos, se trata de algo por encima de ratas y ratones.

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  6. Pues yo, sintiéndolo mucho, como que me arrastro bajo el yugo de mis estados de ánimo. No siempre, a veces me levanto contra ellos, pero aún es demasiado.
    La vida es luz y sombra e incluso la luz no es pura del todo...a pesar de ello, es preciosa la luz.

    Mira, te dejo un trocito de poema de Neruda que creo le va bien, si no a lo que tú has escrito, sí a lo que yo te comento, como siempre...un poco a mi aire:

    Tal vez es éste el fin, la verdad misteriosa.
    La vida, la continua sucesión de un vacío
    que de día y de sombra llenaban esta copa.
    Y el fulgor fue enterrado como un antiguo príncipe
    en su propia mortaja de mineral enfermo,
    hasta que tan tardíos ya somos, que no somos:
    Ser y no ser resultan ser la vida...
    :)
    Besos.

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    1. No hay luz.
      Como dice uno de sus versos: Tal vez es éste el fin, la verdad misteriosa.

      Besos y siempre agradecido a tus cultos comentarios.

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  7. Está bien eso, al menos intentar que sea así...

    Muchos besos

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    1. Sería positivo.
      Besos, bella y exótica Sakkarah.

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  8. Realmente sabio Pitt, hay que serenarnos antes de cualquier cosa, si no de serenidad, por lo menos de que nos caiga el sereno en las noches de luna. Antes decían, métanse que ya es muy noche y se pueden serenar... Nunca supe de qué se trataba, pero supongo que se enfriaba uno, si lo sabes, me lo dices. Esto del post. El yin -yang y no hay remedio porque así es... Punto y aparte.
    Un beso serenado, con estrellas y lunanis. : )

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    1. Jajajaja, me hace gracia que me hagas preguntas como si fuera una persona que sabe algo, y me gusta mucho, la verdad quizá porque no lo soy, jajajaja. Pero eso de que "se pueden serenar", auqnue por estas tierras no se dice, hace referencia al "sereno" que no es otra cosa que la humedad que hay en la atmósferea duerante la noche. Por eso es lo que tu habías pensado, coger ese frío que produce la humedad nocturna en comparación con las temperaturas de la tarde.
      Besazo, Sara.

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  9. Por una parte, Spinoza me resulta antipático porque aborrecía el matrimonio. Sin embargo, estoy de acuerdo en que los seres pensantes debemos tratar de comprender las conductas humanas; y también en que nuestras emociones pueden interferir en ese intento. Cuando éramos muy jóvenes, una amiga me decía, respecto a la conducta de ciertos individuos: “los comprendo pero no los justifico”, es decir, visualizaba las circunstancias que los habrían llevado a ser antisociales, pero no justificaba la voluntad de dejarse llevar por eso: el mal uso de sus grados de libertad. En el mismo sentido, pienso que a veces, según nuestros sentimientos, puede ser más fácil perdonar que comprender, a un padre o a un hijo, por ejemplo. Y como decía mi amiga, también encuentro más posible comprender que justificar; tal como en un programa de TV en que se hacía un juicio en forma de tribunal a personajes literarios, un psiquiatra conocido en mi país, comprendía a Otelo pero no justificaba que hubiese llegado al asesinato. Los cristianos tenemos un recurso, siempre que nos acordemos que somos cristianos, lo que no siempre hacemos, al menos yo y algunas personas que también reconocen olvidarse muchas veces, al ser humillados o heridos. Podemos pedirle a Dios que maneje esas emociones que uno no puede.

    Un cariñoso saludo.

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    1. Hay que ver lo diferentes que somos las personas, tu aborreces a Spinoza por el mismo motivo por el que yo lo adoro.
      Sí, tienes razón, a los cristianos siempre les queda la superstición.
      Un saludo.

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    2. Exageras mucho, al decir que aborrezco cuando sólo dije que me resulta antipático; no puede ser más para mí, por un conocimiento puramente teórico. Respondí antes lo que no es superstición.

      Un saludo.

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  10. La fe en el Supremo Bien no es superstición como lo son la adherencia a objetos y seres mezquinos. Si alguien busca sinceramente a Dios o el Supremo Bien, lo encuentra, a través del medio que sea.
    Un saludo.

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