domingo, 23 de diciembre de 2012

sábado, 22 de diciembre de 2012

lunes, 17 de diciembre de 2012

El hombre verdadero

Se aprecia una diferencia entre lo que dice, de un lado, Aristóteles: "No es bueno que cada ciudadano se considere a sí mismo como cosa propia: todos deben pensar como pertenecen a la ciudad porque cada uno forma parte de la ciudad", y lo que, de otro, escribió Kleist, el poeta romántico alemán: "Para ser hombre verdadero hay que estar lejos de los hombres". El problema moderno se resume, en efecto, en cómo ser hombre verdadero. Si se nos ofreciera un filtro cuya administración nos garantizara una felicidad perpetua con independencia de nuestros logros y decisiones individuales, la mayoría de nosotros no lo tomaría, porque percibiría ese estado placentero como una forma odiosa de despersonalización. Lo cual demuestra que, para nosotros, los modernos, lo primero es ser individual y todo lo demás ¡todo!, adquiere valor sólo en tanto que lo somos.

domingo, 16 de diciembre de 2012

¿Absolutamente calculado?


Uno de los aspectos más patéticos de la experiencia humana es nuestra ignorancia de las verdaderas consecuencias de nuestros actos. Emprendenmos un viaje, abrimos un libro, entablamos una conversación, y en un futuro imprevisible ocurrirán eventos que determinarán la suerte de nuestros descendientes. Así lo entendió Pascal, quien declaró que si la nariz de Cleopatra hubiera sido más pequeña, el aspecto de la tierra entera hubiese sido otro.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Mago

Todo conocer es una suerte de ver. Está bien ser un hombre ilustrado pero resulta un estupendo complemento ser también un buen mago.

viernes, 7 de diciembre de 2012

Caleidoscopio

Mucho tiene que ver el mundo con un caleidoscopio, fragmentos de cristal, de distintos colores, se mueven dibujando infinitas combinaciones, y quien lo observa tiene la ilusión de que todo cambia, pero todo vuelve siempre a "ser lo mismo".

domingo, 2 de diciembre de 2012

El hombre late

El hombre late, sufre, recuerda. A veces buscamos el calor humano que el pasado nos negó y a él nos aferramos como lapas, intentando incluso para ello, hallarle un misterio a aquello que no tenía ninguno.
Desamparo, dolor, silencio; queriendo hacer hablar a los puntos suspensivos...