Seguidores

domingo, 29 de noviembre de 2020

Bar Hemingway. 15 Place Vendôme, París.



 Mi abuelo también me contaba, siguiendo con lo de París, unos años más tarde, que estaba en el bar donde llegaron a brindar y festejar Hemingway con doce tipos duros y sucios y sin nacionalidad muy precisa, por una liberación de París a la que el escritor y su aventurera gente habían llegado antes que las mismas tropas aliadas. Consumieron por lo menos tres docenas de martinis dobles y muy secos en un bar al que, en aquel momento, a nadie se le habría pasado por la cabeza que algún día llevaría el nombre de uno de los sucios soldados aficionados que empinaban el codo en la barra.

32 comentarios:

  1. es que el muchacho empinaba de cagati lorito. En la calle del Obispo en la Habana vieja, enfrente de una luminosa libreria, està el Floridita y a la izquierda apoyado en la barra hay una estatua creo que de bronce de Hemingway,

    https://elviajero.elpais.com/elviajero/2014/10/20/actualidad/1413801068_503987.html

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. era esta la libreria: https://creualta.blogspot.com/2009/07/libreria.html

      Eliminar
    2. Es muy romántico, la Habana, Cuba, es de una nostalgia pura, belleza exótica, magia, sensualiudad... excepto para vivir.
      Pero he disfrutado con la siempre inestimable sapiencia de Francesc, si quieres en la historia escarbar ese es Pugicarbardor.
      Abrazo, genio.

      Eliminar
  2. Los recuerdos de un bar. Muy bella entrada amigo Pitt.

    Saludos desde Plegarias en la Noche.

    ResponderEliminar
  3. Una anécdota muy interesante, me gustaría conocer, no sólo ese bar, sino también más anécdotas, espero que las cuentes, parecen interesantes. Dale a la imaginación y al recuerdo.
    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajajajajaja, siempre tan amable. Te aseguro que hay un montón de blogs que cuentan cada chorrada que alucinas, jajajajaja, mucho mejores que este.
      Ese bar es el del Hotel Ritz de París, donde, por ejemplo, un aperitivo típico cóctel francés Serendipity cuesta unos 30 euros, esto también es una anécdota en tu honor.

      Muchas gracias por estar y un saludo.

      Eliminar
    2. Gracias a ti. Desde luego lo del aperitivo si que es una anécdota, anécdota que te agradezco.
      Un saludo

      Eliminar
  4. Son varias y de todos los gustos las historias que se puedan contar en un bar, no me cabe duda que en ese y con tales personajes deberían ser interesantes escuchar. La imagen que has subido me gusta mucho, esas maderas lo hacen acogedor. Un placer leerte. Feliz noche y comienza una buena semana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es el bar Hemingway del Hotel Ritz de París. Acogedor, nostálgico y de un ambiente que recuerda tiempos pasados, nada que ver con las polémicas del cambio climático ni de cuestiones muy actuales, solo vale para gente rara, snob y misántropa.

      Un abrazo.

      Eliminar
  5. Hola Pitt. En principio yo soy muy crédula y creí la historia de tu abuelo. Ahora veo que son pequeñas anécdotas que recopilándolas todas puedes sacar una fabulosa novela. Te creo capaz porque me he dado cuenta que eres buen cuentista :-) Lo digo con buen ánimo, no para ofender.
    Se ve muy chulo el bar.
    Ala ha escribir como Hemingway que era buen escritor y periodista. Me he informado y he visto que era corresponsal de guerra. Cubrió la guerra de España y la Segunda Guerra Mundial.
    Abrazos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajajaja, tranquila, es un halago que me digas buen cuestista, además "manos blancas no ofenden".
      Fue un gran escritor y un gran bebedor. Este es el bar del Hotel Ritz en París.

      Abrazos.

      Eliminar
  6. Nada pasa por casualidad, Pitt. Creo sinceramente que en la cadena de sucesos hay mensajes que descubrimos más tarde.

    Mil besitos y feliz semana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hay un cóctel francés, como aperitivo, con champagne, Calvados y hojas de menta llamado Serendipity y que, por supuesto, sirven en este bar del Ritz como le digo a Jesús García más arraiba, su precio: 30 euros.

      Mil besitos.

      Eliminar
  7. Los héroes son personas comunes que en algún momento hacen cosas extraordinarias. Seguro que también tienen defectos, sólo que la historia se encarga de disimularlos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Claro, incluso lo que llamamos realidad es un artificio social. Toda la razón.

      Eliminar
  8. Si las barras de un bar hablasen...la de historias que contarían. Me encanta conocer esta historia Pitt. Y si algún día voy a París, lo buscaré.
    Besos ☺️

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Como cantan Gabinete Caligari: "...al calor del amor en un bar..."

      Besos.

      Eliminar
  9. Parece ser que Hemingway se conocía todos los bares de los lugares que visitaba.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya lo creo, e hizo famosos algunos de ellos por toda la geografía mundial.

      Eliminar
  10. No hay ciudad que no tenga su bar que visitó Hemingway, como dice Dyhego.
    Aquí en Madrid iba a Casa Suecia.

    Besos, Pitt.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Era un enamorado de España, su famosa asistencia a los Sanfermines, y Madrid que aparece en muchas ocasiones en su obra literaria. También manifestó en varias ocasiones su compromiso con la causa republicana y entabló amistades entre las Brigadas Internacionales, compuestas por voluntarios de todo el mundo que lucharon en defensa de la República durante la Guerra Civil.
      Otro de los lugares favoritos del Premio Nobel, además de la coctelería que nombras, era la Plaza de toros de Las Ventas. "Si realmente quieres aprender sobre las corridas de toros, o si alguna vez te interesa mucho, tarde o temprano tendrás que ir a Madrid". La cita es de Muerte en la tarde, un clásico de la literatura taurina. Hemingway era un auténtico enamorado y un experto de la tauromaquia, que en su opinión era un arte como cualquier otro. Cuando volvió a Madrid en los años cincuenta siguió asistiendo a las corridas de sus grandes amigos, como Luis Miguel Dominguín y Antonio Ordóñez.

      Besos, Vero.

      Eliminar
  11. Que buena historia que nos obsequias Pitt,
    esas personas son especiales, buen inicio
    de semana para ti mi amigo.

    Besitos dulces

    Siby

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un tipo fuera de lo común. Muchas gracias por tu lectura y comentario.

      Besitos dulces.

      Eliminar
  12. Grandes asuntos -y pequeños ;) se cuecen en los bares... Hemingway debió patear bastantes, sí...
    Hablando de cocktails y bares, nada como tomarse un daiquiri en el Floridita (al que Hemingway era gran aficionado).

    Buena semana

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los bares son lugares de encuentro, de todo tipo, famosos son los literarios con sus tertulias o los que ahora hay en Madrid de "micros abiertos" donde el público puede experimentar sus trabajos con espectadores. A Floridita, o El Floridita, cuan del daiquiri, lo hizo más famoso Hemingway y es lugar obligado del turismo habanero y como decía el Premio Nobel: "Mi mojito en La Bodeguita, mi daiquiri en El Floridita”.

      Buena semana.

      Eliminar
  13. Lo del Serendipity me trae el recuerdo una anécdota chistosa, según se mire. En el año 2007, ya llovió, mi marido y yo nos tomamos un café con leche y una infusión en la plaza de San Marcos, Venecia, por eso de la música con violines o yo que sé, pagamos 24 euros, menos mal que no pedimos nada con alcohol jajajaja.

    Buen comienzo de semana ¡Un abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así es, un cortado te cuesta lo mismo, unos 10 o 12 euros. Pero sentarte en el Café Florián es algo mágico, con la vista de la Plaza, la Basílica, el Palazzo...

      Buena semana. Fuerte abrazo.

      Eliminar
    2. No tengo buen recuerdo de Venecia, estaba tan abarrotada de gente que era un tanto agobiante, éramos una marabunta de personas que invadíamos la ciudad. Si tuviese ocasión de volver, escogería una fecha nada turística, para disfrutar a gusto de sus encantos.

      Eliminar
    3. Por mi experiencia es lo mejor pasar varios días en la propia ciudad porque lo noche le proporciona un encanto especial y muy poca gente incluso, como mi caso, en pleno mes de agosto.

      Eliminar
    4. Si, tiene sentido. Yo sólo estuve un día y nos fuimos a media tarde. Con lo que ahora sé apreciaría Venecia al segundo intento, je,je. Muchas gracias Pitt.

      Eliminar
  14. Pues es una anécdota cortita pero muy interesante.
    Adoro París, pero yo lo conocí en los 90, y en los dosmiles, y me encanta, pero, claro, no es nada comparado con aquella época.
    Feliz día.

    ResponderEliminar