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domingo, 9 de febrero de 2020

El arte de entrar en una pastelería



Hay que aprender a entrar en una pastelería. No se puede entrar alocadamente, sobre todo si se trata de una de esas pastelerías con solera. Uno se sentirá perdido, desconcertado y humillado si entra a lo loco. Antes de entrar en una pastelería es importante pensar bien lo que uno desea, ensayar un par de frases de saludo y despedida, prever las posibles preguntas que nos harán: cheesecake, holadre, tarta ganache, ensaimada, tiramisú, ópera, pateís de Belém, pávlova, milhojas, buñuelos de viento, bocaditos de nata, marinos, pastel ruso... y barajar las posibles respuestas, con nata, sin nata, trufa, chocolate, merengue, con cabello de ángel, sin cabello de ángel... Sólo entonces podemos entrar en la pastelería sin miedo a hacer el ridículo.

martes, 4 de febrero de 2020

El banquete de la brevedad



Eso son los aforismos. Concisión, precisión, intención moral y gusto por la paradoja son las características de los aforismos, un género que se mueve entre la filosofía y la poesía. Nacido en la Antigua Grecia, vive un momento de esplendor gracias a la revolución digital.

Dejemos dos excelsas muestras:

"Una gota de tinta puede dar mucho que pensar". Lord Byron.

"Sólo hay dos formas de tener razón. Una, callarse. La otra, contradecirse". Pessoa.

domingo, 2 de febrero de 2020

Anciana devota



Cuentan de una devota marquesa que, ya hacia el fin de sus días y sabedora de ello, era consolada por su director espiritual, el cual le decía: “Señora, le espera el Paraíso, el cielo, dónde todo es belleza y virtud, le espera Dios Padre para bendecirla en el más soñado de los lugares...” Y así todo un discurso de magníficas expectativas a lo que la condesa asentía con la mirada perdida, y reflexiva le respondió: “Sí, padre, sí pero es que, sabe usted, como en casa no se está en ninguna parte”.