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martes, 5 de febrero de 2019

Depilación perianal





Se habla poco de ello, ¿la causa?, quizá tabú o vergüenza. Sin embargo, para muchas mujeres y hombres es importante saber cómo depilarse el ano o la entrada de éste, resultando una técnica muy ventajosa para lucir tanga y/o para utilizar el artilugio de la imagen, el abre-cantos, y tomar el sol de forma integral.

Depilación perianal

Para eliminar el vello de la entrada del ano sin el riesgo de infecciones puedes optar por lo siguiente:

Lo que necesitas.

Agua caliente
Jabón neutro
Espejo portátil
Tijeras afiladas
Kit de depilación de cera sin calor
Bolas de algodón
Gel de depilación/ aloe vera

Procedimiento.

Lava bien la zona. Una vez hecho, coloca el espejo en el suelo, y ponte en cuclillas sobre él (esto te permitirá tener una visión clara de la zona).
Recorta el vello a un 1/3 de su tamaño (la depilación es más eficaz).
Con una mano (izquierda o derecha, con la que estés más cómoda), estira la piel del ano y extiende la cera fría con el aplicador, posteriormente coloca la tela espera algunos minutos y jala.
No apliques cera sobre la misma área.
Quita la cera restante empapando un algodón con aceite de bebé y limpiando la piel.
Enjuaga con agua y aplica un poco de aloe vera.

lunes, 4 de febrero de 2019

Quim Torra. La lengua y las bestias



La lengua y las bestias
Quim Torra


"En casa de los padres corría un viejo ejemplar de un libro que todos los hermanos habíamos leído: 'De cuando las bestias hablaban', de Manuel Folch y Torres. El padre era inflexible y, como 'La rosa y el anillo' de Thackeray y en 'Bolavà' de Josep Maria Folch, consideraba que uno no podía hacerse mayor sin haberlos leído. Era un libro delicioso donde lechuzas, osos, elefantes, ciervos y abejorros hablaban, una colección de fábulas destinadas a la educación de los niños.

Ahora miras a tu país y vuelves a ver hablar a las bestias. Pero son de otro tipo. Carroñeros, víboras, hienas. Bestias con forma humana, sin embargo, que destilan odio. Un odio perturbado, nauseabundo, como de dentadura postiza con moho, contra todo lo que representa la lengua.

Están aquí, entre nosotros. Les repugna cualquier expresión de catalanidad. Es una fobia enfermiza. Hay algo freudiano en estas bestias. O un pequeño bache en su cadena de ADN. ¡Pobres individuos! Viven en un país del que lo desconocen todo: su cultura, sus tradiciones, su historia. Se pasean impermeables a cualquier evento que represente el hecho catalán. Les crea urticaria. Les rebota todo lo que no sea español y en castellano.

Tienen nombre y apellidos las bestias. Todos conocemos alguna. Abundan las bestias. Viven, mueren y se multiplican. Una de ellas protagonizó el otro día un incidente que no ha llegado a Cataluña y merece ser explicado, como un ejemplo extraordinario de la bestialidad de estos seres. Pobres bestias, no pueden hacer más.

Una de las escasas compañías aéreas que viene aceptando con normalidad el catalán es Swiss. Si han cogido alguno de sus vuelos a la vieja confederación, habrán constatado que se viene utilizando nuestra lengua a la hora de despegar o aterrizar el aparato. Una excepción ya que, desgraciadamente, con el resto de compañías venimos siendo tratados exactamente como lo que somos, la última colonia en tierras de Europa.

Pues bien, hace un par de semanas viajaba en un vuelo de Swiss una de estas bestias. Al llegar al destino, se anunciaron en catalán las típicas observaciones previas al aterrizaje. La bestia, automáticamente, segregó en su boca agua rabiosa. Un hedor de cloaca salía de su asiento. Se removía, inquieta, desesperada, horrorizada por oír cuatro palabras en catalán. No tenía escapatoria. Un sudor mucoso, como de sapo resfriado, le manaba de las axilas. Hay que imaginarse a la bestia, ¡después de tanto tiempo!, ellas que pueden vivir en su mundo español sin ningún problema, escuchando cuatro palabras en una lengua que odia. Indignada, decidió escribir una carta en un periódico alemán de Zúrich, quejándose del trato recibido ya que "se violaban sus derechos" al ser el castellano la "primera" lengua oficial de España. Y, a toda plana, la queja de la bestia salió publicada.

Gracias a Dios, los buenos amigos del Casal Catalán de Zúrich han replicado y han dejado las cosas claras (tantas embajadas y consulados del Mar y, mira tú, un pequeño Casal Catalán es el que ha movilizado gracias a la decencia y dignidad de sus miembros).

Pero ¿por qué hay que movilizarse cada vez? ¿Cuando acabarán los ataques de las bestias? ¿Cómo podemos en 2008 aguantar tanta vejación, tanta humillación y tanto desprecio?"

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domingo, 3 de febrero de 2019

Quim Torra

Algunas voces de catalanes lectores del blog son beligerantes en un asunto que es comprensible suscite esa reacción.
Quiero dejar claro, fuera de toda ironía, que soy un modestísimo bloguero, con una calidad de entradas por debajo de la media bloguera y que no tengo la capacidad creativa, ni cultural, ni académica de la mayoría de mis seguidores y lectores. Decir en mi descargo que también puede pesar que, desde que nací era un niño muy, muy feo -mi madre, cuando me subieron en la cunita a su habitación, buscaba la cámara oculta- y mi padre llevaba en la cartera la foto del niño que venía con la cartera. Y eso duele y queda trauma.



Así que quiero dedicar toda la semana al tema catalán visto desde Cataluña, pero no en mis palabras, pobres al fin, sino de la de su máxima autoridad. Y no espero al lunes, empezamos ya:

Sobre el idioma.

En 2012, contra la entonces delegada del Gobierno en Catalunya, María Llanos de Luna, dice Quim Torra:

"La señora María Llanos de Luna dedica más tiempo a sus peinados que a la cultura del país donde vive [...] No, no es nada natural hablar en español en Catalunya. No querer hablar la lengua del país es el desarraigo, la provincialización, la voluntad persistente de no querer asumir las señas de identidad de donde se vive [...] Sin lengua no hay país. Y cuando se decide no hablar en catalán se está decidiendo dar la espalda a Catalunya".

En otro artículo también decía:

"En Barcelona siempre te acaba pasando que te adelanta un grupo de niños y niñas hablando en castellano […] Sales a la calle y nada indica que aquello sea la calle de tus padres y tus abuelos: el castellano avanza, impecable, voraz, rapidísimo. Abres los diarios o miras la televisión y te hablan de cosas que no tienen nada que ver contigo y tu mundo".

Pueblo Español de Barcelona



Imagen: Torre mudéjar de Utebo (Zaragoza).


“La Torre mudéjar de Utebo es original; no una copia de la del Pueblo Español de Barcelona”
El Grupo de Historia de Utebo reclama al Ayuntamiento catalán que corrija la información que ofrece sobre el monumento, en la que hace referencia a que ¡se copió de la del Pueblo Español de Barcelona! siendo otra de la serie de mentiras históricas en su línea barriobajera y de las idioteces con la que nos tiene acostumbrados la región española de Cataluña.

"La Torre mudéjar de Utebo ni nació como mezquita ni se destruyó en la Guerra Civil para ser reconstruida basándose en la copia edificada en el siglo XX en el Pueblo Español de Barcelona. Jaime Latas, presidente de la asociación cultural Grupo de Historia de Utebo, cuya finalidad es la salvaguarda del patrimonio histórico y cultural de la localidad zaragozana, lamenta toda la información equivocada que ofrece el Pueblo Español sobre la Torre, declarada en 1931 Bien de Interés Cultural.

Tanto en la cartela que acompaña al monumento como en redes sociales y diversos soportes digitales, "se ofrece un texto plagado de mentiras y falsedades que lesionan gravemente tanto la realidad histórica como los derechos de imagen del verdadero edificio”, afirma Latas en una carta remitida a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau. El Ayuntamiento es el propietario del centro turístico, actualmente explotado comercialmente a través de una concesión administrativa a la sociedad particular Poble Espanyol de Montjuic S.A."

También se puede entrar a leer las opiniones de los visitantes a este lamentable "espectáculo" del Pueblo Español en esta página de tripAdvisor

viernes, 1 de febrero de 2019

Deporte vs. bar





Al año mueren en España más de 1.000 personas haciendo deporte; en cambio, en la barra de un bar, 47 personas. ¡TÚ ELIGES!