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sábado, 7 de septiembre de 2019

Okupas: como ocupación.



He entendido que algún comentario apunta la tentación, en el fondo, que tiene de ser antisistema. Esto es por si puedo servir de ayuda. Me dedico más al antisitema okupa porque eso si que mola, resultando tremendamente atractivo y barato.

Prueba a ver si te gusta serlo. Deja tu domicilio actual, pégale la patada a una puerta de la casa de una anciana que esté en un hospital por unas semanas. Ya tienes piso del que tardarán en echarte y donde, además, no podrá entrar el propietario o se lo llevará detenido la policía. Luego engánchate a una línea eléctrica que, sabe dios por qué misterio nadie cortará. Ya tienes suministro eléctrico. El agua tampoco será cortada por el ayuntamiento, eso sólo se hace como con la luz si eres el titular y no pagas el recibo pero, si eres okupa, ste amparan extraños derechos. Ya tienes todo lo básico. Y gratis. Ahora viene lo mejor ¡no tienes que limpiar!, la basura tampoco tienes que molestarte en reciclarla ¿has visto a un antisistema reciclando?, la basura, decía, puedes tirarla directamente por la ventana a un solar, a un patio interior, a misma calle, o a todos esos sitios a la vez. Quizá, en tu ignorancia, te preguntes por este proceder, es que al convertirte en antisistema te conviertes directamente en un cerdo. Para ganar algunas monedas, libres de impuestos por supuesto -no tendría sentido apoyar al sistema pagando IRPF-, tienes que aprender malabares, para ejecutarlos a ser posible en los semáforos, delante de los conductores, incluso mi mujer les da alguna moneda de vez en cuando, y tiene la ventaja, como he dicho antes, que a diferencia de los integrantes del Cirque du Soleil, todo es libre de impuestos. Los harapos de vestimenta están al alcance de cualquiera y se pueden copiar de la misma foto u otra similares, el pelo te lo pueden cortar los coleguis, sólo teniendo cuidado de lavarlo lo menos posible, y el característico olor lo cogerás enseguida. En algunas comunas de estas es necesario también el perro, lo propio es que sea de esas razas peligrosas, perro agresivo, porque es muy fácil que tengas otro trabajo en tu propio domicilio, además del de los malabares en el exterior, más relacionado con sustancias y tal y tal, tipo herboristería y así. Estoy seguro que, en el fondo, es muy tentador ser antisistema.
No querría despedirme sin citar por encima otra forma de serlo pero requiere una cierta inversión -por eso he optado por la "económica"- esta otra trata más de ser de un partido político, presentarse a algunas elecciones, corporativas, autonómicas, nacionales; montar unas prevaricaciones; unos chanchullos inmobiliarios; montar jaleos independentistas, en fin, esto ya es más complejo (quiero decir más elaborado porque, por ejemplo, tampoco se necesitan estudios) pero también trata de cargarse todo lo conocido y mandarlo a tomar por culo. Eso sí, en ninguno de los casos, en ninguna de las alternativa que tengas a bien escoger para tu aventura antisistema tienes que tener una alternativa para el sistema que te quieres cargar. ¡No me jodas! Esto sí que hay que cumplirlo a rajatabla.

viernes, 6 de septiembre de 2019

Mis hijos los okupas



¿Es necesaria la insalubridad para ser antisistema?



¿Es necesaria la violencia contra la libertad de expresión de los medios de comunicación para ser un okupa?



Se paren con dolor, los crías con esfuerzo, te gastas la pasta en ellos, les das una educación, les transmites unos valores, y un buen día ves que todo ese esfuerzo se ha convertido en esto. Y entonces piensas: «la culpa es de su madre» y te vuelves al bar.

jueves, 5 de septiembre de 2019

Septiembre



Ya ha llegado septiembre, y el otoño meteorológico, aunque el astronómico tarde un poquito en llegar.

Los días son más apacibles y dejamos atrás la canícula que tanto aborrezco. Bienvenido septiembre, uno de los meses a los que se han dedicado más canciones -desde Ella Fitzgerald o Sinatra a Love of Lesbian, pasando por Johnny Cash-, y poemas como 'Oda a septiembre' de Neruda o este fragmento de García Montero:

Por septiembre
se te llenan de sótanos los labios.
Por septiembre
se te llenan de humo los síes de la boca.