"La tauromaquia no es una provocación ni un capricho: es un código de valores, un humanismo ritual, un comportamiento ético que comparten quienes celebran el arte en el ruedo y quienes lo contemplamos desde los tendidos. Es una forma de estar en el mundo. Una manera de entender la belleza, el riesgo la vedad y la emoción.
Ser taurino no es un secreto vergonzante. Es una forma de cultura y un código de vida. Y, sobre todo, un orgullo de pertenencia a una manera ética de entender nuestro paso por el ruedo de vivir."
Javier López-Galiacho









