Cada
mujer tiene un poema y unas caricias, siempre distintas.
"Estoy aquí, mi amor, estoy aquí,
velando tus naufragios en las noches
en que nadie responde, en las heladas
madrugadas vacías, en las tardes
de desesperación y de locura.
Pon en duda, si quieres, que la Tierra
gire en el desolado precipicio
del espacio infinito alrededor
del Sol, o que los astros sean fuego,
o que el amargo río de la vida
desemboque en la muerte. Pero nunca
dudes de que, en la fiebre del fracaso
o en la sed de la angustia, en el abismo
de la ansiedad y del desasosiego,
estoy aquí, amor mío, estoy aquí.
Aunque tú no me creas ni me oigas"
Luis
Alberto de Cuenca

Bonito poema
ResponderEliminardel que fue
Premio nacional
de poesía hace
diez años, y actual
Premio Reina Sofía
de poesía hispano
americana,un saludo.
Me encanta el poeta.
EliminarSaludos.