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martes, 18 de agosto de 2026

Bilbao: la Dama de Abando como bastión taurino del Siglo XXI. Mundotoro

 

Bilbao: la Dama de Abando como bastión taurino del Siglo XXI

Este domingo se levanta el telón de Las Corridas Generales de Bilbao. La capital bilbaína, apoyándose en su propia historia, celebra la semana taurina de mayor expectación en décadas


Las vinculaciones históricas de Bilbao y Vizcaya son mitológicas. De hecho, Vizcaya y el toro como animal poseen una relación ancestral si se tiene en consideración que los primitivos vascongados tenían endiosado a este animal bajo el nombre de ‘Mikeldi’. En cualquier caso, sí se puede asegurar fehacientemente que el toro como animal en Vizcaya aparece en la prehistoria, tal y como se puede comprobar en las pinturas rupestres de localidades como Carranza, Galdames o Santimamiñe, en Kortezubi.

En cuanto a Bilbao capital, los archivos municipales de la Villa reflejan cómo ya en el siglo XVI se anunciaban acontecimientos taurinos en festividades como el Corpus y su octava. En esa época se generalizaban los juegos con toros por la Villa.

Los primeros recintos taurinos en Bilbao se encontraban en torno a la Iglesia de San Antón, formando cosos con talanqueras para cerrar las entradas y salidas a las calles del Casco Viejo y otra especie de contrabarrera formada por gabarras en la parte que daba a la Ría. En esa plaza —de forma trapezoidal y cerrada por el curso del Nervión— se practicaron acontecimientos taurinos desde 1681 hasta 1848. En esa plaza de San Antón recibió la alternativa, en 1812, José Redondo ‘El Chiclanero’.

En cuanto a las plazas de obra que ha tenido la Villa de Bilbao tras aquellos festejos casi marineros en el muelle de la histórica iglesia de San Antón, cabe recordar que han sido:

La Plaza de Abando: Hay documentos que datan festejos en 1690 y hasta 1868, año en que toreó en ella el durangués Domingo Mendibil.

Plaza de Concordia: Es la primera plaza de toros cerrada que tuvo el Bocho y también la primera que se dedicó en exclusiva a la lidia de ganado bravo. Se levantó en la que hoy se conoce como Plaza Circular. Allí se celebraron festejos taurinos durante diez años, hasta 1859. Contaba con capacidad para 8.000 espectadores cuando Bilbao tenía 18.000 habitantes.

Plaza de Zabalburu. En ella se ofrecieron corridas durante cuatro años: de 1860 a 1864. El coso de Fernández del Campo, esta plaza fue inaugurada en 1865. Tenía una capacidad para 9.000 espectadores. Por ella desfilaron todas las figuras de la época durante sus 18 años de vida.

La Plaza de Vista Alegre: Se inauguró el 13 de agosto de 1882. El primer toro lidiado se llamó ‘Casaillo’, de la ganadería de Joaquín Pérez de la Concha, lidiado por Manuel Fuentes ‘Bocanegra’. Completaron el cartel José Lara ‘Chicorro’ y Fernando Gómez ‘Gallito Chico’. Tras una novillada de Antonio Pérez de San Fernando, lidiada por El Cordobés, Rafael Chacarte y José María Montilla, el 4 de septiembre de 1961, la plaza de Vista Alegre ardió por completo a las dos y media de la madrugada. Las causas de semejante catástrofe aún hoy se desconocen. Las llamas se llevaron casi 80 años de toros en el Bocho.

En nueve meses se levantó sobre las propias cenizas de la vieja plaza de Vista Alegre la nueva plaza de Vista Alegre. Lorenzo Hurtado de Saracho, alcalde de Bilbao, asumió la responsabilidad de dotar a la ciudad del nuevo coso tras el incendio de la vieja plaza. Bajo un proyecto del arquitecto Luis María Gana y Hoyos, siendo contratistas los hermanos Olavarría. El nuevo coso nació con un aforo de 14.785 localidades y fue inaugurado el 19 de junio de 1962 por los diestros Antonio Ordóñez, César Girón y el baracaldés Rafael Chacarte. Se enfrentaron a toros de distintas ganaderías: Juan Pedro Domecq, Carlos Urquijo, Atanasio Fernández, Antonio Pérez Tabernero, Marqués de Domecq y Ricardo Arellano.

La propiedad del recinto continúa siendo compartida entre la Santa y Real Casa de Misericordia y el Ayuntamiento de Bilbao, que fue quien adquirió a finales de los años 70 las acciones que eran propiedad del Hospital Civil de Basurto, tras pasar este a manos del Servicio Vasco de Salud (Osakidetza).

Paralelamente con Vista Alegre, hay que señalar la aparición de dos plazas de toros más en Bilbao. Una de ellas, llamada la de ‘Recreo’, que solo funcionó en 1892 y se encontraba donde hoy se levanta la Alhóndiga. Tenía una capacidad para 6.000 localidades y se inauguró el 24 de abril de 1892. Y la de Indautxu, construida por José Echeverría ‘Marqués de Villagodio’. Se trató de una preciosa plaza de estilo mudéjar, con capacidad para 9.000 espectadores, y que fue inaugurada el 15 de agosto de 1909 con tres reses del propio Marqués de Villagodio y otras tres de Clairac para los novilleros José Morales ‘Ostioncito’, Antolín Arenaza ‘Requejo’ y Antonio Ruiz ‘Reverte II’. El 8 de diciembre de 1918 celebró su último festejo, manteniéndose en pie hasta marzo de 1929, cuando fue demolida de manera definitiva para dedicar sus terrenos a la construcción de viviendas.

La Plaza de Los Campos Elíseos tuvo una muy corta vida de seis años, entre su inauguración el 19 de marzo de 1898 y su derribo en 1904. Y hay que anotar también la Plaza de La Casilla. Se encontraba situada en la actual plaza de La Casilla, en las inmediaciones del acceso al populoso barrio de Rekaldeberri. Su propietario era Julián López Oliva. Se trataba de un parque de atracciones donde se ofrecían funciones de toda índole y, dentro de este recinto, se construyó una plaza de toros donde se daban funciones taurómacas durante los meses de verano. Tuvo escasa trascendencia.

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