Dedicado a todos los que están en sus casas sin "disfrutar" de la playa, la montaña o el crucero, para que se animen.
Cuentan de una devota marquesa que, ya hacia el fin de sus días y sabedora de
ello, era consolada por su director espiritual, el cual le decía: “Señora, le
espera el Paraíso, el cielo, dónde todo es belleza y virtud, le espera Dios
Padre para bendecirla en el más soñado de los lugares...” Y así todo un
discurso de magníficas expectativas a lo que la condesa asentía con la mirada
perdida, y reflexiva le respondió: “Sí, padre, sí pero es que, sabe usted, como
en casa no se está en ninguna parte”.

Eso es
ResponderEliminarJajajajaja. Amén, señora marquesa. Hasta yo mismo, siendo plebeyo opino lo mismo.
EliminarSoy fan de la Señora Marquesa.....
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