Zaragoza: Golpe de autoridad de Cristiano Torres en casa
El diestro aragonés abre la Puerta Grande de Zaragoza tras cortar tres orejas en la primera corrida de la Feria del Pilar 2026.
Como en casa, en ningún sitio. Cristiano Torres dio un golpe de autoridad en este final de temporada en la primera corrida de toros de la Feria del Pilar. Tres orejas y una dimensión de torero entregado y en evolución dieron argumentos a su triunfo en La Misericordia. Una oreja paseó Castella del primero en otra tarde de buen toreo del francés, mientras que Manzanares se fue de vacío en el primer lleno de la Feria del Pilar.
Cristiano Torres encendió La Misericordia con un ajustado quite por gaoneras y un inicio de faena de rodillas, cambiando los viajes por delante y por detrás. El aragonés consiguió dominar sobre la diestra la embestida descompuesta del tercero, siendo por ese pitón los mejores momentos de una faena que tuvo intensidad y buen toreo. Estocada desprendida. Dos orejas. Palmas al toro en el arrastre.
Cristiano Torres volvió a comenzar de rodillas ante el sexto y encontró por el pitón derecho las mejores embestidas, nobles y con humillación, para ligar el toreo en redondo. Más descompuesto fue el toro al natural, donde el zaragozano tuvo que bajar la mano para someterlo. Cerró con circulares invertidos cuando el animal perdía fondo y una estocada algo delantera fue suficiente. Tras una fuerte petición, cortó una oreja, la tercera de su tarde, y aseguró la Puerta Grande.
Sebastián Castella aprovechó la nobleza del primero, un toro medido de fuerzas y de corto recorrido. Tras brindar al Dr. Val-Carreres, inició de forma muy ajustada por estatuarios y un cambio por la espalda que encendió los tendidos. Lo mejor llegó sobre la diestra, toreando en redondo y con ligazón, mientras que al natural el animal acortó más los viajes y terminó viniéndose abajo. Castella cerró con adornos y molinetes antes de una estocada que le valió una oreja. Leves palmas al toro.
Sebastián Castella encontró en el pitón izquierdo el mejor argumento del cuarto, un toro de embestida rebrincada y al que le faltaron finales. Firme y sin dudarle, el francés consiguió someterlo y construir varias series notables al natural, mientras por la derecha encontró menores posibilidades. Estocada. Ovación con saludos tras petición para Castella.
El segundo llegó prácticamente parado a la muleta de José María Manzanares, que trató de provocar unas arrancadas que nunca tuvieron continuidad. El alicantino tampoco terminó de cruzarse ante un toro que desesperó al público por su falta de entrega y optó por abreviar. Silencio para Manzanares.
José María Manzanares se encontró con un quinto que llegó a la muleta sin excesiva entrega, aunque tuvo movilidad por el pitón derecho. Por ese lado, cimentó el alicantino prácticamente toda su labor, toreando en redondo y teniendo que provocar con la voz unas embestidas que necesitaban conducción. Menos posibilidades ofreció el izquierdo. Un pinchazo agarrado necesitó de un certero golpe de cruceta. Silencio.



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