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martes, 30 de septiembre de 2014

Selfie



Hoy subo este selfie que me hice el finde. Un amigo mío, que es bastante cabrón, me dijo esa mismo tarde: anda, cepíllate bien los dientes antes de salir de fiesta, porque sabes que es lo único que te vas a cepillar esta noche.

(También fue ese amigo el que me recomendó que no pusiera mi foto en el perfil, vamos, ni en ningún sitio, pero me ha apetecido, ¡que se joda!)

jueves, 25 de septiembre de 2014

Conociendo a Pitt: desde la cuna

Nunca debí abandonar la cuna. En cuanto puse un pie en el suelo, empezaron a sacarme faltas, llevarme la contraria, darme lecciones. Les faltó tiempo para incorporarme al sistema escolar. Está claro que lo tenían todo preparado para hundirme.

viernes, 19 de septiembre de 2014

Observaciones sobre la lectura

No es noticia: Hitler era un lector compulsivo, y además lo hacía a velocidades supersónicas, a veces un libro por noche. Primera observación: ser lector compulsivo no garantiza que no te entren ganas de organizar el Holocausto. Niestzche decía que el mucho leer embota, y también que hay gente que lee para no pensar.
Segunda observación: leer sólo es leer de verdad cuando la lectura no confirma, sino que desmiente nuestras ideas, cuando nos convierte en otro, cuando no nos mete, sino que nos saca de nuestras casillas.
Tercera observación: lo que cuenta no es leer mucho, sino leer bien, es decir, leer a la velocidad que exige el libro, que casi siempre es lenta; lo que no se lee por placer casi nunca merece la pena leerse. Es inevitable recordar el chiste de Woody Allen, quien aseguraba haber leído Guerra y paz siguiendo el método Kennedy de lectura rápida: “Funcionó”, dice Allen. “Leí la novela en un par de hora; va de Rusia”.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

El maestro

Caminaba el maestro pensando en que estamos hechos de alternancias y mutaciones, cuando a la vera del camino vio a una anciana que freía pastelillos y los vendía a los paseantes. Tentado, el maestro pidió uno, lo comió, lo halló bueno a su espíritu y pidió otro. Y así pidió otro y otro más hasta dar cuenta de toda la fuente de pastelillos que había freído la anciana. Cuando llegó el momento de pagar, el maestro dijo: 'Lo sombrío retrocede ante lo luminoso y lo luminoso marca el camino de la rectitud'. La anciana le arrojó el aceite hirviendo a la cara. La quemadura que en forma de loto atraviesa el rostro del maestro hoy es venerada por los discípulos.