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jueves, 17 de octubre de 2019

El nacionalismo



"El nacionalismo es nuestro incesto, nuestra idolatría, nuestra locura". Erich Fromm

El nacionalismo es malo. Es causante de guerras, y ha prestado enormes servicios a demagogos y a tiranos, pero a nadie más. Disfrazado de patriotismo y amor por la propia tierra, comercia con la sinrazón de la psicología de masas para hacer que una variedad de horrores parezcan aceptables, e incluso honorables.

Hitler dijo: “La eficacia de un verdadero líder nacional consiste en impedir que su pueblo preste atención a varias cosas, y en mantenerlo concentrado en un enemigo común”.


17 comentarios:

  1. Un nacionalismo sólo se crispa frente a otro cuando éste le amenaza. O mejor dicho, una nación sólo tiene necesidad - a veces necesidad biológica, de instinto de conservación - de exaltar su nacionalismo cuando se ve en peligro ante las ambiciones de otra nación. Somos muchos los hombres del mundo - y, ¡ay! en la misma Europa también - que nos sentimos nacionalistas porque los otros nacionalistas no nos permiten dejar de serlo. Todo nacionalismo es eso: lamentación y reivindicación. La solución, la manera de que todo funcionase mejor, sería si ellos 'renunciaran' a ser nacionalistas, pues no nos obligarían a ser nacionalistas a los demás...una ilusión pasajera, ¡ay! - Joan Fuster

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    1. Siempre víctimas. Siempre tenemos la culpa el "otro", los niños lloran por nuestra culpa, porque no les compramos un juguete, y otro juguete, y no les dejamos quedarse en la cama... Y, otra paradoja, pensáis que sois mejores que el "otro" y al mismo tiempo arrastráis un sentimiento de inferioridad.

      Joan Fuster, el valenciano hijo del primer alcalde franquista de Sueca. Joan Fuster que fuera jefe de escuadra del Frente de Juventudes y después, ya en Falange, con numerosos cargos en organizaciones universitarias falangistas. Una vez que renegara de esos ideales abrazó el nacionalismo valenciano y, no contento con eso, el nacionalismo catalán, ahora no sé si estaría en VOX, en Unidas Podemos, en ERC, o en JuntxCat, creo que él tampoco.

      Pero la mejor respuesta es que leas el comentario de Tot Barcelona. Ahí se resume la ansiada libertad, la opresión sufrida, el catalanismo nacionalista, las marchas, los incendios, en realidad lo que expresa Tot si se ha conseguido.

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    2. Conozco la historia de Fuster, este aforismo es simplemente una opinión en un momento determinado, menos crispado que el de ahora. Ya he leído el comentario de Miquel, hablé ayer con él del tema, y lo que sucede és que el ve los hechos desde la primera fila, mientras yo estoy en la periferia de Sabadell, de mi barrio de La Creu Alta de Sabadell, en el que nunca pasa nada, donde el idioma oficial es el castellano, y viven más de veinte nacionalidades sin ningún problema, un barrio donde por no haber no hay ni burgueses.
      Recuerda que el nacionalismo catalán da y tiene problemas, desde que los burgueses perdieron el control, de cuando Mas dio un paso al lado gracias a la CUP.
      Ni superiores ni inferiores, eso ya se superó hace mucho tiempo, al menos yo, quizás por el entorno y sobre todo gracias a viajar durante años por casi toda España por cuestiones de Trabajo, un aspecto que creo fue muy importante. Lo que no somos es provincianos, eso se lo dejo a los de Madrid en general, y ahí si que no me apeo ni me retracto. Por cierto, abrí los ojos en este tema a principios de los 70 precisamente en un viaje de tres días a Zaragoza capital, fue por trabajo, pero ahí entendí muchas cosas y borré muchos prejuicios largamente inculcados.
      Por cierto, el mejor profesor de latín que he tenido era Falangista, y era un tipo extraordinario como profesor y como persona, consiguió que todos amáramos el latín, Burgos era su apellido y de allí era.

      Como diria José Maria García, saludos cordiales.

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  2. Quería exponer aquí algo de mi pensamiento, pero no lo haré, PITT. No lo haré porque lo que esta gente ha roto en mi familia no tiene precio , ni se puede cuantificar. No me han quemado el coche aparcado en la calle, ni la moto, ni roto el semáforo, ni las sillas del bar, no. Lo mio es trascendental, cosa que estos ignorantes, el Torra el primero y las hordas a las que él les hace la soflama los CDR y compañía, no se enteran, porque no hay nacionalista que no tenga un policía dentro.
    Estos nacionalistas tan buenos, tan románticos, ellos, lo que han roto es la concordia de MI familia. Ya apenas hablo con mis hijos de política, y si el tiempo es anticiclónico y no varía, no sabemos de que cambiar impresiones. Así que, como en los tiempos de Franco, en casa evitamos comentarios.
    Le insisto sr. PITT, no hay precio para lo mio, y por respeto a sus lectores y a su página, me reservo de opinar, pero creo, eso si me dejará poner, y le pido disculpas, que el nacionalismo es el último reducto de los canallas.
    Salut

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    1. Por mi parte puedes comentar lo que quieras que seguro que voy a estar de acuerdo pero el texto es lo suficientemente rotundo, sincero y trágico como lo es la misma realidad catalana. Siempre he querido demostrar eso que agradezco expreses desde la experiencia.

      Muchas gracias. Salut i sort.

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  3. Alguien dijo en una ocasión: el nacionalismo es como un pedo. Solo le gusta al que se lo tira.
    Yo por mi parte lo hago extensivo a todos los tipos de, digamos, nacionalismos radicales excluyentes.
    Un saludo y gracias por tu comentario en mi blog.

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    1. stoy contigo y agradezco tu comentario. En contra de esa idea generalizada y romántica y bienintencionada de la supresión de fronteras existe, sobre todo en Europa, una tremenda tendencia al nacionalismo, desde Cócega, Alsacia en el país vecino hasta el sami de Laponia en Finlandia, pasando por el Véneto en Italia, las Isla Feror y el inuit de Groenlandia en Dinamarca... y así hasta casi medio centenar... El caso es que, por ejemplo, estos radicales que desean la frontera de Cataluña con España también son, apararentemente, los que promulgan que las personas deben tener libre acceso a cualquier país tal y como hacen saber en numerosas manifestaciones contra las fronteras del sur de nuestro país.

      Un saludo.

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  4. El nacionalismo lo crean una serie de políticos que engañan al pueblo con falsas promesas que terminan como estamos viendo estos días.
    Por otro lado, tenemos a esa juventud nacionalista radicalizada, que solo han conocido la democracia, creen que la libertad permite todo tipo de salvajadas. Al parecer nadie les ha explicado que el radicalismo solo trae ruina y mucho dolor.
    Saludos.

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    1. Si te digo la verdad no entiendo que pueden esperar de una república catalana, con su salida de España y la Unión Europea (todo va en el mismo paquete), no entiendo a que falta de libertades se refieren y no entiendo que beneficio económico obtienen si incluso al Reino Unido le está costando una importantísima pérdida en su economía. ¿Te imaginas el valor de una divisa catalana? Y eso es secundario porque si lees el comentario de Tot Barcelona más arriba se saltan las lágrimas de cómo se puede crear semejante quebranto familiar y social.

      Gracias y saludos.

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  5. Pues, en términos generales no me gustan los nacionalismos extremos. Ningún pueblo es mejor que otro y con el intercambio crecemos.

    Un abrazo
    Partucularmente, soy bastante cosmopolita

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    1. Para que veas esa hipocresía que tantas veces denuncio. Estos radicales que hablan de acoger a todo el mundo, de protestar de las fronteras del sur de España, de que debíamos dejar entrar a todo cristo, pues ellos sí, ellos sí que necesitan una frontera.

      Un abrazo.

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  6. Los «ismos» son un sufijo, que recorre el mundo y con su paso avasallador nos muestra la peor cara de la humanidad.
    La historia de la civilización significa la historia de los «ismos», embarazosa y angustiante verdad de una existencia, que ve el mundo desde una óptica radical y excluyente, donde el pez gordo se come al pequeño. Y un buen ejemplo de ello es el fanat + «ismo».
    De un tiempo a esta parte, contemplo absorta como surgen principalmente, en esas zonas conflictivas y tan fácilmente manipulables, posturas radicalizadas y fanáticos que las defienden, tanto en política, como en otros ámbitos de la sociedads actual.
    En fin, es un tema del que se podría hablar mucho, pero lo importante es hacer, no hablar.

    Saludos y gracias Pitt por facilitarme el camino para llegar hasta aquí.

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    1. Parece que no aprendemos nada, desde luego nada de la experiencia de otros, sean personas o pueblos. Ya dijo Borges que hay capítulos que se cuentan por días y otros por siglos.
      Muchas gracias por el comentario tan bien argumentado y tampoco está de más hablar al menos entre nosotros ciudadanos de a pie, pero a los que les corresponde deberían hacer algo como bien apuntas.

      Saludos.

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  7. No le gustan los nacionalismos extremos, ni me gustan la lucha de banderas, encierra tener escondido radicalismo. El diálogo entre los pueblos es para entenderse con paz y libertad. Gracias por tu visita. Un abrazo.

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    1. Y el mejor entendimiento es el cumplimiento de la ley, y si hay que cambiarla siempre por medio de la política, del diálogo y del consenso.
      Un abrazo.

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  8. Cada vez reniego más de las banderas, las fronteras, las patrias...

    Besos

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  9. Querer hacer comulgar a alguien con ruedas de molino.

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