Burgos cuelga el ‘No hay billetes’ en el cartelazo del martes
Emilio de Justo y Juan Pedro Domecq siguen haciendo historia en Burgos
Gran tarde del torero extremeño, que indulta por segunda vez en su carrera a un toro de la divisa sevillana. Tres orejas y un rabo simbólico en un paso importante por Burgos.
Un extraordinario Emilio de justo firmó una tarde para el recuerdo en Burgos. Tres orejas y un rabo simbólico. La primera, superando a un animal noble aunque falto de fondo, y los máximos trofeos tras indultar a ‘Zarandador’, un animal bravo, de gran clase y de una embestida codiciosa, humillada y siempre a más. Ambos, toro y torero, cuajaron una obra para el recuerdo en el Coliseum. La forma de humillar del toro, unida a la profundidad y el trazo de los muletazos por abajo de Emilio de justo emocionaron como pocas veces antes en esta plaza. Por lo demás, la corrida de Juan Pedro Domecq tuvo tanta buena condición como falta de poder. Morante de la Puebla, inédito en su primero, cortó una oreja tras entender la manejable embestida del cuarto, al que toreó con temple y la personalidad propia del torero de La Puebla. Por su parte, el burgalés Jarocho realizó dos serios esfuerzos para sacar partido al peor lote de la tarde. Aún así, el aplomo y la distinción del diestro quedaron patentes.
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Seis toros, tres muy buenos y tres muy malos. Se indultó a un toro muy bueno, pero a ese toro no se le aplicaron las dos picas y creo que sin eso no se debe indultar. Emilio de Justo muy bueno, Morante uno bueno y uno malo y Jarocho con más ganas que conocimiento.
ResponderEliminarUn saludo
Estoy de acuerdo. Como plaza de segunda sólo está obligada una entrada al caballo si pide el cambio el matador pero no tuvo un comportamiento en esa sola vara para un indulto, no obstante su embestida era incansable y haciendo el avión, desde luego fue una faena para disfrutar pero tenía que haberlo matado y la presidenta no dejarse amedrentar por la algarabía del público festivo. Morante, en Morante. Emilio de Justo como siempre voluntarioso y en su sitio, y a Jarocho le falta un poco como bien apuntas.
EliminarUn abrazo.