Lenin consideraba a los progresistas compasivos de Occidente idiotas útiles, porque a primera vista parecía que sus intereses eran los mismos.
Intelectuales, periodistas y activistas occidentales (muchas veces de buena fe o con ideas progresistas) viajaban a la URSS y regresaban a sus países defendiendo el experimento soviético, minimizando o desconociendo las hambrunas, la represión o las purgas políticas.
El concepto describe con bastante fidelidad cómo el pragmatismo político de la época utilizó el apoyo de sectores occidentales para consolidar su posición internacional.
Y ahora todos lo hacen y llevan mucho tiempo haciéndolo.

Uno puede ver la socialdemocracia como un pacto entre el liberalismo extremo y el comunismo extremo, yo doy más derechos a los trabajadores, callo a los comunistas y transformo a los propios trabajadores en consumidores con capacidad. La idea no es mala si se practica con sabiduría y mesura.
ResponderEliminarEl comunismo es una creencia, una religión, no esta basada en el conocimiento de la realidad humana, en el Humanismo. Es un conjunto de gilipolleces basadas en que el Hombre es un ser perfecto y bueno por naturaleza. Luego solo hay que ver a sus lideres para ver que están equivocados porque simplemente es una superstición. Nuestro amado líder no tiene ideología, solo tiene espejo y se gusta mucho a si mismo, odia que le lleven la contraria, es un "iluminao" y por lo tanto muy peligroso. Esperemos que dure poco este dañino personaje. Esperemos que pepe y bos tengan conciencia de Estado y reformen este país, desde el sistema electoral basado en el buenismo de la Transición hasta la Administración, recorte gasto e impuestos.
Un saludo.
¡Bravo! Opino lo mismo. Una de las nociones más destructivas de la historia del pensamiento es la utopía. La idea de que puedes formar una sociedad perfecta, ya sea en esta vida o en otra posterior, es muy destructiva. Porque la consecuencia es que no importa si has matado a un millón de personas por el camino: el objetivo es la perfección y eso disculpa cualquier crimen. Es una fantasía que ha tenido sus equivalentes seculares, en el comunismo soviético, por ejemplo, y también en los nazis. La idea de la redención, una idea milenaria, siempre requiere enemigos.
EliminarUn saludo.
P.S.: Con Sánchez y su Gobierno hemos probado el actual "progresismo". Sometamos a Sánchez a una "damnatio memoriae".
"¡Prohibido pensar!" es algo así como decir aquello de "muerte a la inteligencia", en definitiva una intolerante cuestión dictatorial y "talibanesca".
ResponderEliminarComo enemigo del estado debe someterse a esa damnatio memoriae.
Saludos.
Ya lo creo. Esta etapa de falso "progresismo" ha sido el hilo largo del péndulo sanchista, pero ya sabemos lo que pasa con un péndulo. Y con la Tercera Ley de Newton...
EliminarSaludos.
Conmigo la lleva clara
ResponderEliminarel elemento este, buena
noche, un saludo.
Igualmente. Tengo la misma intención. Y ganas de perderlo de vista.
EliminarUn saludo.