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viernes, 16 de octubre de 2026

El Dr. Carlos Val-Carreres ya tiene su monumento en Zaragoza


El Dr. Carlos Val-Carreres ya tiene su monumento en la plaza de toros de Zaragoza de la mano de Morante de la Puebla. El matador de toros sevillano, presente en el acto, ha costeado el busto de la figura del galeno que permanecerá en el Coso de la Misericordia como recuerdo a la gran labor realizada. ‘Es un proyecto valorado durante muchas temporadas y que este año se ha podido conseguir’, ha asegurado el diestro.

‘Sólo quiero darle las gracias por estar siempre en los momentos más difíciles y darle la enhorabuena por este homenaje’, concluyó Morante de la Puebla. Por su parte, el homenajeado aseguró que ‘una parte de mi vida profesional quedará en este busto’, protagonizando el momento de mayor emoción de la jornada cuando agradeció el apoyo siempre mostrado por su mujer, sus hijos y el equipo médico del Coso de la Misericordia.

En el acto también estuvo presente el presidente de la Diputación de Zaragoza, Gonzalo Sánchez-Quero cuyo discurso, más en forma de mitin, acabó desatando la polémica entre los asistentes después de respetarle en primera instancia. ‘Quiero darle la sincera enhorabuena al Dr. Carlos Val-Carreres, y las gracias al maestro Morante de la Puebla y a los empresarios por hacer posible este acto’, empezó asegurando.

Sin embargo, las declaraciones respecto al éxito de la feria y del esfuerzo presupuestario de la Diputación de Zaragoza para reformar el Coso de la Misericordia acabó con la paciencia de los espectadores.

Un acto en el que han estado presentes nombres como Raúl Gracia ‘El Tato’, Ortega Cano, Aarón Palacio o El Mene.


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Zaragoza. 16.10.2026. Morante, Castella y Aarón Palacio. Toros de Hnos. García Jiménez y Olga Jiménez Fernández

 

Aarón Palacio en Zaragoza: aquí hay una figura

Crónica de la sexta de la Feria del Pilar 2026

Alas 20:13 horas alzaba Aarón Palacio las dos orejas al cielo mientras un suspiro de alivio soltaba en el aire toneladas de responsabilidad. El Coso de la Misericordia era un volcán de emociones que pasó de “Zaragoza tiene un torero” a “¡Aquí hay una figura!” mientras las palmas sonaban con la euforia propia de viajar a miles de revoluciones. Una foto esperada en un triunfo que no fue de paisanaje tras una faena llena de intensidad y para corazones fuertes con el bravo ‘Filósofo’. Oreja para Sebastián Castella, que sufre el capricho del palco, y una faena de valor de Morante de la Puebla como homenaje al Dr. Carlos Val-Carreres en la tarde que nadie se quiso perder y que agotó las entradas tan sólo unas horas después.



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A las 19:52 horas afrontaba Aarón Palacio su destino de rodillas a portagayola. Era su enésima muestra de entrega en una tarde que comenzó también de rodillas -con un farol de rodillas en el tercio- y un buen ramillete de verónicas frente al tercero, uno de los toros de mayor armonía de una corrida de final de temporada con hechuras y tipo diversos. El de Hnos. García Jiménez perdió la funda del pitón y descabalgó a Manuel Quinta en el tercio de varas, pero mantuvo su buena intención en la faena de muleta. Todo corazón fue Aarón Palacio, que buscó la ligazón por encima del poso dentro de su primoroso concepto. No era una tarde cualquiera. Un examen para un joven torero del que se espera mucho. Esa búsqueda para puntuar pronto, modificó en ocasiones la suavidad que requería un astado que cambió de ritmos y le faltó más empuje de mitad de faena hacia adelante. La entrega del maño fue bien recibida y reconocida por unos tendidos que respondieron con la misma disposición mostrada por el diestro, que se empeñó en matar al astado en la suerte contraria y se esfumó el triunfo tras varios pinchazos.

Por eso el comprometido recibo al sexto, al que siguieron varias largas cambiadas de rodillas en el tercio, tuvo una lectura mayor y de más profundidad: la de tener una ambición de figura. Hizo Aarón Palacio lo que la gente estaba esperando, que, cuidado, no era lo más sencillo por mucho que jugara en casa. Y con ese compromiso, comenzó Aarón Palacio de rodillas su faena de muleta. Primer examen para los hipocondríacos, pues el de la familia Matilla -herrado con el hierro de Olga Jiménez- tuvo tanto disparo como corto recorrido por alto. Del comprometido momento, salió Aarón Palacio con la rabia acumulada en su rostro, después de dos naturales y uno de pecho que consiguió atemperar bravura y frecuencia cardiaca. Bravo fue el toro y brava la faena de Aarón Palacio. Un volcán de intensidad que acabó con todos los cuerpos en tensión. En la bravura, buscó Aarón Palacio reducir la velocidad y su dimensión fue importante de principio a fin. Series vibrantes, de muletazos de mano baja con unos largos pases de pecho que permitían un receso en la exaltación. Zaragoza vibraba con uno de los suyos. O mejor dicho uno de los suyos rendía Zaragoza a sus pies. Quiso rizar el rizo Aarón Palacio con un final por manoletinas -después de que un desarme hiciera medir bien la faena- y en el desplante a cuerpo limpio con una rodilla en tierra, el maño sufrió una voltereta tras una arrancada defendiendo su terreno del astado. La gloria siempre a milímetros del percance. Ni Aarón Palacio se lo merecía, ni el día del homenaje al Dr. Carlos Val-Carreres admitía un argumento así. Recto se tiró Palacio detrás de la espada y el acero entró casi en tu totalidad. Fue entonces cuando todas las emociones acumuladas se desataron en los tendidos y el presidente sacó los dos pañuelos.

Una decisión presidencial que llegaba después de un maltrato a Sebastián Castella que estuvo a punto de costar un desorden público. El quinto, alto y largo, no gustó al público por su falta de expresión, estrechez en los cuartos traseros y un cuerpo suelto en tarde de toros grandes. El contraste -en varias astados- en fue notorio, a lo que se unió un mal apoyo de los cuartos traseros de salida. Sin definir llegó el astado a la faena de muleta y el inicio poderoso de Castella sirvió para poner las cartas sobre la mesa: una firmeza del galo frente a unas embestidas rectas con más disparo que entrega. Fue el trasteo un toma y daca con una estructura y un argumento poco entendible sin el análisis de la serie anterior. Mantuvo el toro siempre sus hechuras altivas mientras Castella fue consiguiendo imponer su orden y pisar terrenos cada vez más cercanos. No pudo llegar el toreo estética con una condición poco agradecida, pero el final en las cercanías con el toro todavía sin entregarse salió con un claro vencedor: Sebastián Castella. El acero efectivo, aunque desprendido, desató en los tendidos una petición claramente mayoritaria. Para todos, menos para uno. Sin argumento alguno para el que escribe, entendió el presidente que la categoría de la plaza pasaba por desobedecer al resto después en duda a la misma a las doce de la mañana con varios toros. El error fue doble y el cabreo, grande. Un agravio que terminó con Castella dando la vuelta al ruedo.

El galo cumplía su segundo paseíllo en la feria y cortó una oreja al segundo, un toro de calidad ya definida de inicio que no logró mantener hasta el final, acusando su volumen y unas hechuras amplias hasta alcanzar los 650 kilos. Su clase con ese cuerpo era un desafío a la física y un esfuerzo doble. Castella meció con temple el capote a la verónica y con ese pulso prosiguió el toreo con la muleta en la mano diestra antes de que el toro marcara su querencia a las tablas. La estocada, con las tablas de espaldas, fue efectiva.

Llegaba Morante a su último puerto en la temporada y al primer paseíllo de los dos consecutivos en Zaragoza. No gustó la presentación del primero, que regresó a los corrales por su falta total de fuerzas. Desconcertante fue el sobrero de Domingo Hernández, algo basto de hechuras y escaso de cuello, siempre con la cara entre las manos, partiendo la humillación precisamente de esa condición. Tiró Morante al natural de la embestida al natural. Cogiéndolo y llevándolo, pero con la negación del segundo muletazo y, por tanto de la ligazón. La música quiso unirse y acabó desordenando todo hasta que Morante imploró el reinado del silencio. Pero el toro tenía poco. Como tampoco lo tuvo el voluminoso cuarto, de más movilidad que verdad, embistiendo con el pitón de fuera en el tercer muletazo. Puso Morante la autenticidad en una faena de sublime exposición que dejó los mejores momentos sobre la diestra entre la aspereza del astado. Al genio, lo trató con sutileza, incluso cuando el toro estaba metido en los terrenos de toriles. La espada se fue desprendida y por eso la petición fue menor. A las 20:20 se alzaba Aarón Palacio en hombros bajo el grito de euforia que tomó el triunfo como suyo. Era la constatación de que Zaragoza tiene a un torero con madera de figura como prolegómeno a una posible nueva época dorada del toreo en la ciudad maña con varios nombres. Será lo que Dios quiera, como el papel, esperemos, acertado que la Administración tenga en los próximos años. Mientras, vivamos del presente.

Ficha del Festejo:

Hierro de García Jiménez - EspañaHierro de Olga Jiménez - EspañaHierro de Domingo Hernández - España

Plaza de toros de La Misericordia, Zaragoza – Quinto festejo de la Feria del Pilar 2026. Lleno de ‘No hay billetes’. Toros de Hnos. García Jiménez, Olga Jiménez (6º) y Domingo Hernández (1º bis), desiguales de presentación por su diversidad de tipo, cuerpo y hechuras. De variado juego. destacó el bravo sexto, que coronó hacia el triunfo una corrida en la que también permitieron el lucimiento el segundo, de gran clase, pero que acusó sus 650 kilos, y el tercero

• MORANTE DE LA PUEBLA, silencio tras aviso y ovación

• SEBASTIÁN CASTELLA, oreja tras aviso y vuelta al ruedo tras petición de oreja

• AARÓN PALACIO, silencio tras aviso y dos orejas

Incidencias: Al finalizar el paseíllo, sonaron los acordes del Himno Nacional de España. José Chacón y Alberto Zayas se desmonteraron en el segundo. Hicieron lo propio Juan Sierra y Javier Gómez Pascual en el tercero.

Una tarde más, el palco presidencial de La Misericordia se lleva todas las miradas del mundo del toro. Esta vez, la ‘víctima’ fue Sebastián Castella. La polémica se desató a la salida del quinto, un ejemplar de Hnos. García Jiménez que no gustó por su escasa expresión y remate. La condición del toro -poco franco, sin entrega y de embestida recta- le dio mayor importancia a lo realizado por el francés, que se impuso en una faena de toma y daca con un oponente que no regaló nada, exponiendo mucho. La espada entró al primer intento como rúbrica de la faena, siendo poco argumentable la decisión del presidente, que, pese a lo visto en el ruedo, decidió no darle a Castella una oreja pedida por la mayoría. Una decisión que llevó a los tendidos a mostrar su disconformidad con el palco con una sonora bronca, siendo esta una historia más del palco presidencial de La Misericordia.

jueves, 15 de octubre de 2026

Zaragoza. 15.10.2026. Emilio de Justo, Borja Jiménez y Tomás Rufo. Toros de Montalvo

 

Emilio de Justo y Tomás Rufo ponen los argumentos a la tarde en Zaragoza

Crónica de la cuarta de la Feria del Pilar 2026.

Emilio de Justo y Tomás Rufo fueron argumentos de peso en una tarde que tuvo como mejor noticia un lleno en los tendidos. Una corrida de Montalvo con hueso y con cuajo en la que hubo de todo contó con varios toros que permitieron el lucimiento en un toreo recto que niega la reducción y por tanto el recuerdo. Emilio de Justo consigue los momentos de mayor entrega de un público que también reconoció dos centradas faena de Rufo en una tarde sin suerte para Borja Jiménez, que destacó al natural.

Video:

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El primero de Montalvo, algo, largo, hondo y con mucho cuajo, sobrepasó en la báscula los 600 kilos y Emilio de Justo lo recibió a la verónica con gusto. El de Montalvo empujó en el caballo y su movilidad siempre fue más agradecida para el público que para el torero. Una primera serie sobre la diestra puso las expectativas altas, pero los viajes por dentro y descompuestos del astado siempre tuvieron la tendencia de venir por dentro y descompuestos, complicando toda intención del toreo reducido. Aún así, el toro transmitió y tuvo interés. Estocada de Emilio de Justo. Ovación para ambos.

Una oreja cortó Emilio de Justo al cuarto, con el que cambió la tónica de la tarde en un vibrante inicio de faena sobre la diestra de hinojos en el centro del ruedo. El de Montalvo tuvo veinte embestidas con mucha transmisión por abajo -sin mucha clase- que supo aprovechar el extremeño por el pitón derecho en dos series que llegaron mucho al público antes de que el astado se rajara de manera descarada. Remató Emilio de Justo por manoletinas y una estocada que, aunque desprendía, fue efectiva.

Una oreja cortó Tomás Rufo del sexto, un toro amplio de pecho y con cuajo que tuvo buena condición aunque le costó siempre en la línea curva. Lo exigió Tomás Rufo sobre la diestra en la primera serie y el resto de la faena tuvo que buscar más las líneas rectas. Lo mejor llegó al natural, con varios naturales con mucho poso y temple. Un final por mondeñinas dejó paso a una gran estocada que justificó por sí sola la concesión del trofeo

Corto de manos, pero de imponente estampa fue el tercero, bizco del pitón derecho, pero con gran perfil. Un trapío de buen gusto, a pesar de estar cuesta arriba. El de Montalvo tumbó de manera espectacular al caballo en el primer puyazo, después de un recibo a pies juntos de Tomás Rufo. El toledano estuvo muy centrado con un astado de más disparo que entrega que secuestró la faena a los muletazos de uno en uno por su falta de continuidad. Hubo mucha exposición del matador de toros de Pepino, que con firmeza tiró de las embestidas. No fue agradecido el toro que no sacó su fondo de entrega y se vino abajo. Un final en los terrenos de cercanías antes de una estocada que tuvo eficacia, pero se fue baja. Ovación.

Tuvo más calidad el segundo, de buena intención siempre, aunque con el defecto de una debilidad en las manos que condicionó la faena de Borja Jiménez. El sevillano pulseó una embestida de mucha calidad y entrega. Lo mejor llegó al natural, aunque faltó la transmisión que sí tuvo el primero para que la faena cogiera vuelo y tuviera mayor eco en los tendidos. Estocada casi entera al primer intento. El toro dobló sin puntilla.

El quinto se descoordinó de salida y el presidente sacó rápidamente el pañuelo verde. El sobrero fue el toro más basto y simple de hechuras. Fue serio, pero su expresión dijo poco y esa falta en la vuelta de pitón aportaba menos trapío que el de verdad tuvo por su amplitud de sienes. El de Montalvo no se entregó de salida, siempre sobre las manos, y cuando lo hizo, acabó blandeando. El público protestó, y con argumentos, un toro que llegó totalmente afligido a la muleta. Imposible fue el lucimiento para Borja Jiménez, que abrevio y se fue a por la espada. Media defectuosa por trasera y atravesada.

Ficha del Festejo:

Hierro de Montalvo - España

Plaza de toros de La Misericordia, Zaragoza – Corrida de toros. Cuarto festejo de la Feria del Pilar 2026. Casi lleno. Toros de Montalvo, serios y bien presentados, aunque desiguales tipo y de comportamiento. Los que más permitieron el lucimiento fueron el cuarto, hasta que se rajó, y el sexto, con más movilidad que entrega. El primero tuvo clase pero estuvo justo de fuerzas. El segundo y quinto, sin opciones. Y el tercero, de embestida seca y sobre las manos.

•⁠ ⁠EMILIO DE JUSTO, ovación tras aviso y oreja

•⁠ ⁠BORJA JIMÉNEZ, ovación y silencio

•⁠ ⁠TOMÁS RUFO, ovación y oreja

Incidencias: Al finalizar el paseíllo, sonaron los acordes del Himno Nacional de España.

miércoles, 14 de octubre de 2026

¡Prohibido pensar!

 


Lenin consideraba a los progresistas compasivos de Occidente idiotas útiles, porque a primera vista parecía que sus intereses eran los mismos.
Intelectuales, periodistas y activistas occidentales (muchas veces de buena fe o con ideas progresistas) viajaban a la URSS y regresaban a sus países defendiendo el experimento soviético, minimizando o desconociendo las hambrunas, la represión o las purgas políticas.
 El concepto describe con bastante fidelidad cómo el pragmatismo político de la época utilizó el apoyo de sectores occidentales para consolidar su posición internacional.

Y ahora todos lo hacen y llevan mucho tiempo haciéndolo.

martes, 13 de octubre de 2026

Efemérides taurinas. Tal día como hoy, en 1956. toma la alternativa Jaime Ostos


 

Tras haber dejado el escalafón novilleril con un gran triunfo en La Maestranza sevillana, el 1 octubre 1956, saliendo a hombros por la Puerta del Príncipe al cortar tres orejas de novillos de Antonio Pérez, el 13 de octubre tomó la alternativa en Zaragoza, en la primera corrida de la feria del Pilar de aquel año. Litri fue su padrino y Antonio Ordóñez el testigo en un festejo en el que se lidiaron toros de Antonio Urquijo y uno, quinto, de Alipio Pérez Tabernero Sanchón.