Tonto de babero
Editorial del miércoles 24 de junio de 2026
El 7 de febrero de 2023, a instancias de la Fundación Toro de Lidia, el Tribunal Supremo anuló la exclusión de los espectáculos taurinos del Bono Cultural Joven. El alto tribunal dejó claro que la Tauromaquia es patrimonio cultural, que la exclusión era arbitraria, recordando al Gobierno la obligación del fomento a todo hecho cultural y el enfoque juvenil en el acceso a la cultura. A pesar de dejarlo bien claro, el ministro Urtasun vuelve a dejar fuera del bono a la Tauromaquia. En realidad, no pasa nada. Lo del Bono Cultural, implementado como está, es otra forma de comprar voluntades. Pero que un tonto elevado a ministro inservible tenga la cara dura de llevarle la contraria a todo un Tribunal Supremo, sólo pasa en España.
Cómo se puede ningunear lo que dice todo un Tribunal Supremo ya no es cuestión de un juzgado de guardia, que también. Es una cuestión de esencia. La esencia es la madre de todo relato que, cuando el relato hace aguas, la convierte en muchas cosas. Estupidez, intolerancia, imbecilidad, mamporrerismo, cortijismo, cuñadismo, amiguismo, delincuencia, prevaricación, y todo lo que se quiera añadir respecto a una democracia europea en la cual lo que dice el poder judicial en su máxima instancia, puede ser ninguneado por un tonto a la tres como Urtasun.
Estamos, no sólo ante un presunto por evidente delito de prevaricación oceánico, sino ante la normalización de la prepotencia del tonto por sectario
Estamos, no sólo ante un presunto por evidente delito de prevaricación oceánico, sino ante la normalización de la prepotencia del tonto por sectario. Un tipo al que le quedan días para ser anécdota pasada, un espécimen en vías de extinción por salud nacional, tiene las ínfulas para decirle al Tribunal Supremo que se vaya a tomar por el culo. Literal. Se entiende que, dado la que está cayendo, lo del Bono Joven y los toros parezca algo de importancia raquítica. No es así. Ningunear y no obedecer lo que dice el poder judicial en una democracia a través de todo un Tribunal Supremo es un delito.
Otra cosa es que, en los últimos años, delinquir ya no es delinquir si quien delinque es ‘progresista’. Pero resulta que sí es delito. Resulta que echarle el pulso al Estado, sea cual sea la estructura de los autores de los crímenes, es perder. Esperamos que el toreo ponga, no ya una reclamación, sino una demanda por prevaricación al líder de los tontos. No cabe la compasión fiscal mental hacia el dueño del Bono Joven Cultural, que es Urtasun. Ser el ‘amo’ del bono es absolutamente compatible con no ser nadie, y mucho más compatible con ser tonto. En la actualidad, la estadística refrenda con datos que tonto/tonta y ministro/a riman.
Jóvenes. El tonto no sabe que el toreo es inmune al populismo sectario. Las Ventas: un 37% del público de San Isidro (más de 600.000 almas) tiene una edad comprendida entre los 18 y los 27 años. En el ‘Cénate las Ventas’, que comienza este jueves, en cinco noches, se espera una asistencia de más de 50.000 jóvenes. Es decir, que los jóvenes no necesitan a un pobre ministro anecdótico para ir a donde les dé la gana, ni para mandarlo a tomar por donde la espalda pierde su casto nombre. Pensar eso lo certifica como tonto de babero.






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