23,00,26N; 84,46,1. (A MAMARLA)
Editorial del lunes 20 de julio de 2026
Didáctica y, sin embargo, española: no es necesario añadir ‘a Parla’ para mandar ‘a mamarla’ a quien merece ese mandado. Mayormente, a los gilipollas. Queda, pues, la muy leal y madrileña Parla exenta de esta obligación y, aclarado, el didáctico sigue de esta forma para la plebe en general y los gilipollas en particular: ‘Mamarla’ es un grupo de aldeas perdidas en la India profunda, en el Departamento de Jharkhand, a 300 km de Calcuta, con coordenadas 23,00,26N; 84,46,1. Pues a Mamarla mandamos a mamarla a todos los muchísimos charlatanes gilipollas que han insistido siempre en el menosprecio a Luis de la Fuente y su selección, que es la española, la nuestra.
Llegó un tipo silencioso y cabal, fuera de esta moda de ruidos, timos y estampitas, llamado Luis de la Fuente, católico y creyente, y que citaba a Dios, amigo de toreros como Emilio de Justo o Talavante, aficionado a los toros sin esconderse, predicador del esfuerzo, de la constancia, del llevarse bien de verdad, de la amistad, del talento… y esa prensa futbolera de bufanda, mal hablada y en la frontera de lo paniaguado, decidió que Luis era un mojón. Y que sus seleccionados, otro mojón. La prensa de fútbol no tiene ni idea de fútbol, pero jamás había sido tan cainita.
A base de trabajo, de una y otra y otra y otra vez, de ganar, de crecer, de pegarles un baño a esos mejores por los que la prensa de bufanda babea, se iban tapando bocas. Hace diez minutos, tras un partido contra Cabo Verde, esos descendientes de Caín sacaron toda la artillería contra Luis y la selección. Que si convocó a la mitad lesionados. Que si convocó a amiguetes. Que si la mediocridad de su fútbol… Como no saben de fútbol, se la tuvieron que comer con papas. Tienen tan buena educación Luis y sus futbolistas que no van a mandar a nadie a mamarla. Sus amigos de los toros lo hacemos por ellos. A mamarla todos.
Ser católico, creyente, generoso, ser aficionado a los toros y no esconderse penaliza
Ser católico, creyente, generoso, ser aficionado a los toros y no esconderse penaliza. Ese tipo fortachón que no levanta la voz ni reacciona a las coces y que pone la otra mejilla una y otra vez no les gustaba. Les gusta Mourinho, un macarra que va a entrar al club de los caballeros del honor. Les gusta Guardiola, el progre que amasó fortuna con los árabes para blanquear su mundo medieval y cruel. Les gustaba hasta Clemente porque decía tacos, embestía mucho y no pegaba cornadas. Les gusta lo que no es decente.
Ni uno solo va a reconocer su error o que es gilipollas. Menos van a reconocer que, de fútbol, como diría el gran Rafael de Paula, ‘ni papa’. Les echas un balón al pie y le dan con la uña y a la cuarta. Futbolean mucho, como se taurinea mucho. Hablar bien de fútbol por saber y hablar bien de toros por saber, no es taurinear ni futbolear. Luis de la Fuente no les ha servido porque es así. A los de izquierda no les gustaba porque era un facha taurino. A los de derechas porque era educado y tenía el honor al lado del orgullo. De lo español. Y la derecha nunca ha sido orgullosa de lo español, no sea que por serlo le llamen fachas.
Dentro de unos días a Luis de la Fuente se le verá en los toros. En cualquier plaza. En un tentadero de una ganadería… con el mismo discurso sincero sobre el toreo y sobre el fútbol y sobre la vida y sobre los hombres y sobre Dios. Hay hombres que se visten por los pies, que siguen siendo cabales cuando les llega su reinado. Así que mandamos en su honor a mamarla a todos esos que son mayoría y que futbolean y que llevan bufanda y cartera del mismo color. No saben. No ven. No tienen neurona deportiva y solo viven retorciendo el periodismo, al que han convertido en un arma contra la inteligencia de lo talentoso: nuestra selección de fútbol.








