Seguidores

sábado, 17 de octubre de 2026

‘El Mene’, más que una alternativa. Zaragoza, 17.10.2026

‘El Mene’, más que una alternativa: ‘Pensar en el olvido da vértigo, pero en mis manos está el evitar que vuelva a desaparecer’

El maño analiza en Mundotoro su trayectoria como novillero, su paso por el ostracismo y las sensaciones de cara a una alternativa de lujo.

Es la última gran alternativa del año. Iker Fernández, más conocido como ‘El Mene’, afronta este sábado la tarde más importante de su carrera. Hace un par de meses, a comienzos de temporada, su situación era incierta. Ningún contrato, como si el sistema se hubiera olvidado de un novillero que ya marcó las diferencias en 2024 y 2025. Ahora todo es distinto. ‘Su’ Zaragoza será testigo de un doctorado de primera orden: Morante como padrino y Urdiales como testigo. Una tarde que derrocha pureza por si sola.


‘Es algo muy grande. Cumplir el sueño de todo el que quiere ser torero, que es llegar a matador de toros, ya es muy importante, y más aún hacerlo en un cartel de tanto relumbrón’, asegura Iker Fernández ‘El Mene’ nada más comenzar la entrevista. ‘Al final, es el sueño que he perseguido durante todo este tiempo: llegar a matador de toros. Es algo muy grande tomar la alternativa en estas condiciones, pero también supone una responsabilidad aún mayor por todo lo vivido’, añade.

Pero para Iker no ha sido todo tan idílico. A comienzos de temporada, la situación del maño era difícil a la vez que sorprendente. El teléfono sin sonar y el sueño que empezaba a diluirse. ‘Ha cambiado todo mucho. A principios de año, la situación no pintaba bien y nadie llamaba. Todo se vuelve entonces un poco duro y difícil. Sin embargo, volví a Madrid, corté una oreja y la gente volvió a hablar de mí. A partir de ahí llegaron las doce novilladas de esta temporada, algo impensable al comenzar el año. Tomar la alternativa es el colofón de una temporada corta pero que ha sido clave’, confiesa.

Atrás queda ya -aunque sin olvidar- un año en la cúspide de los novilleros. El Mene reinó durante 2025 como un nombre puntero llamado a cosas grandes. ‘Es algo complicado de explicar, sobre todo por lo conseguido el año pasado, cuando terminé primero del escalafón, que no es nada fácil. Mi primer año (2024) toreé doce novilladas, pero fue una temporada de muchos triunfos. Después llegó el año pasado y, sumando esta campaña, ya son casi sesenta novilladas picadas, algo muy difícil de conseguir en tan poco tiempo’.

En el inconformismo del zaragozano se encuentra la honestidad del torero que quiere ser. ‘Yo venía prácticamente de la nada, de Zaragoza, con muy poco rodaje. Llegar a Salamanca con quince años y, en cinco años, convertirme en matador de toros creo que es importante. Es para estar contento pero no satisfecho, porque aún sé que queda mucho camino por recorrer. Estoy feliz por haber llegado hasta aquí, pero no puedo pararme’.

En ese año de consagración novilleril, hay plazas que son ineludibles en el recuerdo de El Mene. Le preguntamos por sus favoritas. ‘Hay muchas: Sevilla, Pamplona, Villaseca, Arganda del Rey, El Puerto de Santa María… Son plazas que me han marcado mucho. El año pasado toreé en diez plazas de primera categoría, algo que considero muy importante. También hay ferias de novilladas con mucho prestigio que nos aportan muchísimo y que hicieron mucha influencia en mí’, explica.

Pero si hay una plaza que ha sido el soporte de su trayectoria, esa ha sido Las Ventas. ‘Madrid ha sido más que una plaza, como un respiro en mi carrera. Siendo honesto, es verdad que no he conseguido un triunfo rotundo como me habría gustado, pero siempre que he ido me he sentido torero. En los momentos en los que me han faltado contratos, como ha ocurrido este año, Madrid me ha echado una mano y me ha ayudado a seguir adelante.’

Esa misma plaza, tan exigente como agradecida, volvió a poner a El Mene en el mapa del toreo. ‘A Madrid le debo algo muy grande. No sé cuándo llegará ese triunfo, porque en esto nunca se sabe, pero se lo merece. Siempre que han podido han contado conmigo y me han tratado muy bien’, profundiza el maño.

Volviendo al presente, Iker dará este sábado el paso con el que tantos chavales sueñan. En su casa, con su gente y en un contexto inmejorable. ‘Es el sueño de mi vida. Creo que va a ser uno de los días más importantes de mi vida, si no el que más. Zaragoza es mi casa, mi gente y, además, es una plaza de primera categoría. Tener como padrino al maestro Morante de la Puebla, que ha hecho historia en el toreo y es un auténtico mito, y como testigo al maestro Diego Urdiales, un torero de una pureza extraordinaria y una gran persona, es algo muy especial’.

‘Hablando en plata, tomar la alternativa en tu propia plaza y acompañado por semejantes figuras del toreo, es algo que cuesta creerse. Pero el día se va acercando y, poco a poco, todo se está haciendo realidad’, explica el joven espada.

Un día tan importante es equivalente a una exigente presión, pero El Mene lo afronta con naturalidad, sabedor de que su destino está en sus muñecas y en su toreo. ‘Lo primero es disfrutar el día al máximo, porque eso solo se vive una vez. Quiero disfrutar de cada detalle y no dejarme nada dentro, porque será un recuerdo para toda la vida. Y, sobre todo, quiero arrear, darlo todo y conseguir que la gente se emocione con mi actuación. Ojalá sea una tarde que me sirva para abrirme camino de cara a la próxima temporada.’

Hablar solo de triunfo resulta fácil, pero el miedo es algo inequívocamente unido al fracaso. Ese miedo de volver a ser olvidado siempre está ahí. ‘Pensar en el olvido es algo que da un poco de vértigo. Sé que puede pasar, porque viendo lo que les ocurre a algunos compañeros, el camino no es fácil. Pero ahora mismo no pienso en eso. Lo que tengo que hacer es trabajar para que no suceda’, reflexiona.

Pero en la mente de Iker solo hay una idea: Zaragoza. 17-O. ‘Mi mentalidad es llegar a esa tarde, resolver las cosas en la plaza y dar un golpe sobre la mesa que me permita afrontar la próxima temporada con oportunidades. Quiero que lo que haga el sábado tenga continuidad y me ayude a evitar que vuelva a desaparecer’, sentencia Iker Fernández ‘El Mene’.


Jaén. 17.10.2026. El Fandi, Emilio de Justo y David de Miranda. Toros de El Parralejo

 


viernes, 16 de octubre de 2026

El Dr. Carlos Val-Carreres ya tiene su monumento en Zaragoza


El Dr. Carlos Val-Carreres ya tiene su monumento en la plaza de toros de Zaragoza de la mano de Morante de la Puebla. El matador de toros sevillano, presente en el acto, ha costeado el busto de la figura del galeno que permanecerá en el Coso de la Misericordia como recuerdo a la gran labor realizada. ‘Es un proyecto valorado durante muchas temporadas y que este año se ha podido conseguir’, ha asegurado el diestro.

‘Sólo quiero darle las gracias por estar siempre en los momentos más difíciles y darle la enhorabuena por este homenaje’, concluyó Morante de la Puebla. Por su parte, el homenajeado aseguró que ‘una parte de mi vida profesional quedará en este busto’, protagonizando el momento de mayor emoción de la jornada cuando agradeció el apoyo siempre mostrado por su mujer, sus hijos y el equipo médico del Coso de la Misericordia.

En el acto también estuvo presente el presidente de la Diputación de Zaragoza, Gonzalo Sánchez-Quero cuyo discurso, más en forma de mitin, acabó desatando la polémica entre los asistentes después de respetarle en primera instancia. ‘Quiero darle la sincera enhorabuena al Dr. Carlos Val-Carreres, y las gracias al maestro Morante de la Puebla y a los empresarios por hacer posible este acto’, empezó asegurando.

Sin embargo, las declaraciones respecto al éxito de la feria y del esfuerzo presupuestario de la Diputación de Zaragoza para reformar el Coso de la Misericordia acabó con la paciencia de los espectadores.

Un acto en el que han estado presentes nombres como Raúl Gracia ‘El Tato’, Ortega Cano, Aarón Palacio o El Mene.


Video: 

https://videos.toromedia.com/w/fYD1HKJ2W8GzgU78DeDX7F?start=2s

Zaragoza. 16.10.2026. Morante, Castella y Aarón Palacio. Toros de Hnos. García Jiménez y Olga Jiménez Fernández

 

Aarón Palacio en Zaragoza: aquí hay una figura

Crónica de la sexta de la Feria del Pilar 2026

Alas 20:13 horas alzaba Aarón Palacio las dos orejas al cielo mientras un suspiro de alivio soltaba en el aire toneladas de responsabilidad. El Coso de la Misericordia era un volcán de emociones que pasó de “Zaragoza tiene un torero” a “¡Aquí hay una figura!” mientras las palmas sonaban con la euforia propia de viajar a miles de revoluciones. Una foto esperada en un triunfo que no fue de paisanaje tras una faena llena de intensidad y para corazones fuertes con el bravo ‘Filósofo’. Oreja para Sebastián Castella, que sufre el capricho del palco, y una faena de valor de Morante de la Puebla como homenaje al Dr. Carlos Val-Carreres en la tarde que nadie se quiso perder y que agotó las entradas tan sólo unas horas después.



Video:

https://videos.toromedia.com/w/sNrsvg9QdPdKcB6cCPQbS1?start=3s

https://videos.toromedia.com/w/s6nd8e3QXSJQ3UpHTTu1bj?start=2s

https://videos.toromedia.com/w/gSSojCrjS88AuCzDL6pGd5?start=3s

https://videos.toromedia.com/w/hC6XuymapG3RZqTkGRGFzG?start=2s

A las 19:52 horas afrontaba Aarón Palacio su destino de rodillas a portagayola. Era su enésima muestra de entrega en una tarde que comenzó también de rodillas -con un farol de rodillas en el tercio- y un buen ramillete de verónicas frente al tercero, uno de los toros de mayor armonía de una corrida de final de temporada con hechuras y tipo diversos. El de Hnos. García Jiménez perdió la funda del pitón y descabalgó a Manuel Quinta en el tercio de varas, pero mantuvo su buena intención en la faena de muleta. Todo corazón fue Aarón Palacio, que buscó la ligazón por encima del poso dentro de su primoroso concepto. No era una tarde cualquiera. Un examen para un joven torero del que se espera mucho. Esa búsqueda para puntuar pronto, modificó en ocasiones la suavidad que requería un astado que cambió de ritmos y le faltó más empuje de mitad de faena hacia adelante. La entrega del maño fue bien recibida y reconocida por unos tendidos que respondieron con la misma disposición mostrada por el diestro, que se empeñó en matar al astado en la suerte contraria y se esfumó el triunfo tras varios pinchazos.

Por eso el comprometido recibo al sexto, al que siguieron varias largas cambiadas de rodillas en el tercio, tuvo una lectura mayor y de más profundidad: la de tener una ambición de figura. Hizo Aarón Palacio lo que la gente estaba esperando, que, cuidado, no era lo más sencillo por mucho que jugara en casa. Y con ese compromiso, comenzó Aarón Palacio de rodillas su faena de muleta. Primer examen para los hipocondríacos, pues el de la familia Matilla -herrado con el hierro de Olga Jiménez- tuvo tanto disparo como corto recorrido por alto. Del comprometido momento, salió Aarón Palacio con la rabia acumulada en su rostro, después de dos naturales y uno de pecho que consiguió atemperar bravura y frecuencia cardiaca. Bravo fue el toro y brava la faena de Aarón Palacio. Un volcán de intensidad que acabó con todos los cuerpos en tensión. En la bravura, buscó Aarón Palacio reducir la velocidad y su dimensión fue importante de principio a fin. Series vibrantes, de muletazos de mano baja con unos largos pases de pecho que permitían un receso en la exaltación. Zaragoza vibraba con uno de los suyos. O mejor dicho uno de los suyos rendía Zaragoza a sus pies. Quiso rizar el rizo Aarón Palacio con un final por manoletinas -después de que un desarme hiciera medir bien la faena- y en el desplante a cuerpo limpio con una rodilla en tierra, el maño sufrió una voltereta tras una arrancada defendiendo su terreno del astado. La gloria siempre a milímetros del percance. Ni Aarón Palacio se lo merecía, ni el día del homenaje al Dr. Carlos Val-Carreres admitía un argumento así. Recto se tiró Palacio detrás de la espada y el acero entró casi en tu totalidad. Fue entonces cuando todas las emociones acumuladas se desataron en los tendidos y el presidente sacó los dos pañuelos.

Una decisión presidencial que llegaba después de un maltrato a Sebastián Castella que estuvo a punto de costar un desorden público. El quinto, alto y largo, no gustó al público por su falta de expresión, estrechez en los cuartos traseros y un cuerpo suelto en tarde de toros grandes. El contraste -en varias astados- en fue notorio, a lo que se unió un mal apoyo de los cuartos traseros de salida. Sin definir llegó el astado a la faena de muleta y el inicio poderoso de Castella sirvió para poner las cartas sobre la mesa: una firmeza del galo frente a unas embestidas rectas con más disparo que entrega. Fue el trasteo un toma y daca con una estructura y un argumento poco entendible sin el análisis de la serie anterior. Mantuvo el toro siempre sus hechuras altivas mientras Castella fue consiguiendo imponer su orden y pisar terrenos cada vez más cercanos. No pudo llegar el toreo estética con una condición poco agradecida, pero el final en las cercanías con el toro todavía sin entregarse salió con un claro vencedor: Sebastián Castella. El acero efectivo, aunque desprendido, desató en los tendidos una petición claramente mayoritaria. Para todos, menos para uno. Sin argumento alguno para el que escribe, entendió el presidente que la categoría de la plaza pasaba por desobedecer al resto después en duda a la misma a las doce de la mañana con varios toros. El error fue doble y el cabreo, grande. Un agravio que terminó con Castella dando la vuelta al ruedo.

El galo cumplía su segundo paseíllo en la feria y cortó una oreja al segundo, un toro de calidad ya definida de inicio que no logró mantener hasta el final, acusando su volumen y unas hechuras amplias hasta alcanzar los 650 kilos. Su clase con ese cuerpo era un desafío a la física y un esfuerzo doble. Castella meció con temple el capote a la verónica y con ese pulso prosiguió el toreo con la muleta en la mano diestra antes de que el toro marcara su querencia a las tablas. La estocada, con las tablas de espaldas, fue efectiva.

Llegaba Morante a su último puerto en la temporada y al primer paseíllo de los dos consecutivos en Zaragoza. No gustó la presentación del primero, que regresó a los corrales por su falta total de fuerzas. Desconcertante fue el sobrero de Domingo Hernández, algo basto de hechuras y escaso de cuello, siempre con la cara entre las manos, partiendo la humillación precisamente de esa condición. Tiró Morante al natural de la embestida al natural. Cogiéndolo y llevándolo, pero con la negación del segundo muletazo y, por tanto de la ligazón. La música quiso unirse y acabó desordenando todo hasta que Morante imploró el reinado del silencio. Pero el toro tenía poco. Como tampoco lo tuvo el voluminoso cuarto, de más movilidad que verdad, embistiendo con el pitón de fuera en el tercer muletazo. Puso Morante la autenticidad en una faena de sublime exposición que dejó los mejores momentos sobre la diestra entre la aspereza del astado. Al genio, lo trató con sutileza, incluso cuando el toro estaba metido en los terrenos de toriles. La espada se fue desprendida y por eso la petición fue menor. A las 20:20 se alzaba Aarón Palacio en hombros bajo el grito de euforia que tomó el triunfo como suyo. Era la constatación de que Zaragoza tiene a un torero con madera de figura como prolegómeno a una posible nueva época dorada del toreo en la ciudad maña con varios nombres. Será lo que Dios quiera, como el papel, esperemos, acertado que la Administración tenga en los próximos años. Mientras, vivamos del presente.

Ficha del Festejo:

Hierro de García Jiménez - EspañaHierro de Olga Jiménez - EspañaHierro de Domingo Hernández - España

Plaza de toros de La Misericordia, Zaragoza – Quinto festejo de la Feria del Pilar 2026. Lleno de ‘No hay billetes’. Toros de Hnos. García Jiménez, Olga Jiménez (6º) y Domingo Hernández (1º bis), desiguales de presentación por su diversidad de tipo, cuerpo y hechuras. De variado juego. destacó el bravo sexto, que coronó hacia el triunfo una corrida en la que también permitieron el lucimiento el segundo, de gran clase, pero que acusó sus 650 kilos, y el tercero

• MORANTE DE LA PUEBLA, silencio tras aviso y ovación

• SEBASTIÁN CASTELLA, oreja tras aviso y vuelta al ruedo tras petición de oreja

• AARÓN PALACIO, silencio tras aviso y dos orejas

Incidencias: Al finalizar el paseíllo, sonaron los acordes del Himno Nacional de España. José Chacón y Alberto Zayas se desmonteraron en el segundo. Hicieron lo propio Juan Sierra y Javier Gómez Pascual en el tercero.

Una tarde más, el palco presidencial de La Misericordia se lleva todas las miradas del mundo del toro. Esta vez, la ‘víctima’ fue Sebastián Castella. La polémica se desató a la salida del quinto, un ejemplar de Hnos. García Jiménez que no gustó por su escasa expresión y remate. La condición del toro -poco franco, sin entrega y de embestida recta- le dio mayor importancia a lo realizado por el francés, que se impuso en una faena de toma y daca con un oponente que no regaló nada, exponiendo mucho. La espada entró al primer intento como rúbrica de la faena, siendo poco argumentable la decisión del presidente, que, pese a lo visto en el ruedo, decidió no darle a Castella una oreja pedida por la mayoría. Una decisión que llevó a los tendidos a mostrar su disconformidad con el palco con una sonora bronca, siendo esta una historia más del palco presidencial de La Misericordia.