‘El Mene’, más que una alternativa: ‘Pensar en el olvido da vértigo, pero en mis manos está el evitar que vuelva a desaparecer’
El maño analiza en Mundotoro su trayectoria como novillero, su paso por el ostracismo y las sensaciones de cara a una alternativa de lujo.
‘Es algo muy grande. Cumplir el sueño de todo el que quiere ser torero, que es llegar a matador de toros, ya es muy importante, y más aún hacerlo en un cartel de tanto relumbrón’, asegura Iker Fernández ‘El Mene’ nada más comenzar la entrevista. ‘Al final, es el sueño que he perseguido durante todo este tiempo: llegar a matador de toros. Es algo muy grande tomar la alternativa en estas condiciones, pero también supone una responsabilidad aún mayor por todo lo vivido’, añade.
Pero para Iker no ha sido todo tan idílico. A comienzos de temporada, la situación del maño era difícil a la vez que sorprendente. El teléfono sin sonar y el sueño que empezaba a diluirse. ‘Ha cambiado todo mucho. A principios de año, la situación no pintaba bien y nadie llamaba. Todo se vuelve entonces un poco duro y difícil. Sin embargo, volví a Madrid, corté una oreja y la gente volvió a hablar de mí. A partir de ahí llegaron las doce novilladas de esta temporada, algo impensable al comenzar el año. Tomar la alternativa es el colofón de una temporada corta pero que ha sido clave’, confiesa.
Atrás queda ya -aunque sin olvidar- un año en la cúspide de los novilleros. El Mene reinó durante 2025 como un nombre puntero llamado a cosas grandes. ‘Es algo complicado de explicar, sobre todo por lo conseguido el año pasado, cuando terminé primero del escalafón, que no es nada fácil. Mi primer año (2024) toreé doce novilladas, pero fue una temporada de muchos triunfos. Después llegó el año pasado y, sumando esta campaña, ya son casi sesenta novilladas picadas, algo muy difícil de conseguir en tan poco tiempo’.
En el inconformismo del zaragozano se encuentra la honestidad del torero que quiere ser. ‘Yo venía prácticamente de la nada, de Zaragoza, con muy poco rodaje. Llegar a Salamanca con quince años y, en cinco años, convertirme en matador de toros creo que es importante. Es para estar contento pero no satisfecho, porque aún sé que queda mucho camino por recorrer. Estoy feliz por haber llegado hasta aquí, pero no puedo pararme’.
En ese año de consagración novilleril, hay plazas que son ineludibles en el recuerdo de El Mene. Le preguntamos por sus favoritas. ‘Hay muchas: Sevilla, Pamplona, Villaseca, Arganda del Rey, El Puerto de Santa María… Son plazas que me han marcado mucho. El año pasado toreé en diez plazas de primera categoría, algo que considero muy importante. También hay ferias de novilladas con mucho prestigio que nos aportan muchísimo y que hicieron mucha influencia en mí’, explica.
Pero si hay una plaza que ha sido el soporte de su trayectoria, esa ha sido Las Ventas. ‘Madrid ha sido más que una plaza, como un respiro en mi carrera. Siendo honesto, es verdad que no he conseguido un triunfo rotundo como me habría gustado, pero siempre que he ido me he sentido torero. En los momentos en los que me han faltado contratos, como ha ocurrido este año, Madrid me ha echado una mano y me ha ayudado a seguir adelante.’
Esa misma plaza, tan exigente como agradecida, volvió a poner a El Mene en el mapa del toreo. ‘A Madrid le debo algo muy grande. No sé cuándo llegará ese triunfo, porque en esto nunca se sabe, pero se lo merece. Siempre que han podido han contado conmigo y me han tratado muy bien’, profundiza el maño.
Volviendo al presente, Iker dará este sábado el paso con el que tantos chavales sueñan. En su casa, con su gente y en un contexto inmejorable. ‘Es el sueño de mi vida. Creo que va a ser uno de los días más importantes de mi vida, si no el que más. Zaragoza es mi casa, mi gente y, además, es una plaza de primera categoría. Tener como padrino al maestro Morante de la Puebla, que ha hecho historia en el toreo y es un auténtico mito, y como testigo al maestro Diego Urdiales, un torero de una pureza extraordinaria y una gran persona, es algo muy especial’.
‘Hablando en plata, tomar la alternativa en tu propia plaza y acompañado por semejantes figuras del toreo, es algo que cuesta creerse. Pero el día se va acercando y, poco a poco, todo se está haciendo realidad’, explica el joven espada.
Un día tan importante es equivalente a una exigente presión, pero El Mene lo afronta con naturalidad, sabedor de que su destino está en sus muñecas y en su toreo. ‘Lo primero es disfrutar el día al máximo, porque eso solo se vive una vez. Quiero disfrutar de cada detalle y no dejarme nada dentro, porque será un recuerdo para toda la vida. Y, sobre todo, quiero arrear, darlo todo y conseguir que la gente se emocione con mi actuación. Ojalá sea una tarde que me sirva para abrirme camino de cara a la próxima temporada.’
Hablar solo de triunfo resulta fácil, pero el miedo es algo inequívocamente unido al fracaso. Ese miedo de volver a ser olvidado siempre está ahí. ‘Pensar en el olvido es algo que da un poco de vértigo. Sé que puede pasar, porque viendo lo que les ocurre a algunos compañeros, el camino no es fácil. Pero ahora mismo no pienso en eso. Lo que tengo que hacer es trabajar para que no suceda’, reflexiona.
Pero en la mente de Iker solo hay una idea: Zaragoza. 17-O. ‘Mi mentalidad es llegar a esa tarde, resolver las cosas en la plaza y dar un golpe sobre la mesa que me permita afrontar la próxima temporada con oportunidades. Quiero que lo que haga el sábado tenga continuidad y me ayude a evitar que vuelva a desaparecer’, sentencia Iker Fernández ‘El Mene’.







