Seguidores

miércoles, 11 de mayo de 2011

Seremos trescientos

Epaminondas fue un caudillo militar excepcional que se distinguió, además, por su gran cultura; estaba siempre rodeado de filósofos, poetas, músicos y científicos. En el siglo IV a.C. Esparta dominaba Grecia, sus guerreros estaban reputados como los mejores de la antigüedad, ni Atenas, ni ninguna de las otras ciudades estado se atrevía a hacerles frente. Pero Tebas se rebeló y cuando el poderoso ejército espartano, muy superior, caía sobre la ciudad, Epaminondas y su falange sagrada los batió una vez tras otra.
La falange sagrada era el núcleo central del ejército tebano, un cuerpo de elite de unos trescientos jóvenes que agrupados de a dos juraban morir antes que abandonar a su pareja. Y era esa lucha desesperada por el amigo, esa pasión extrema, lo que les hacía casi invencibles.
Lo mismo ocurrió entre los caballeros templarios. Cuando la situación era límite, cuando eran superados en número, luchaban en parejas y nunca abandonaban al compañero. Ni vivo ni muerto. Los templarios no se rendían. Uno de los sellos del temple lo aclara: se ven dos guerreros cabalgando sobre el mismo corcel. Esa imagen no respondía a la realidad, era un símbolo. Los templarios no andaban escasos de equinos, cada caballero, según reglamento de la orden, disponía de dos buenos caballos... El sello era el símbolo de la pareja juramentada.

7 comentarios:

  1. Bueno, setenta y nueve tampoco está mal por el momento.
    Eso sí. No te garantizo permanecer a tu lado si veo que corro peligro.

    ResponderEliminar
  2. La unión hace la fuerza.
    A la lucha amigo!!!!
    Besos.

    ResponderEliminar
  3. Aquí estoy!!, yo valgo por dos, por aquello de más vale maña que fuerza, jajajajaja.

    ResponderEliminar
  4. te has tomado muy en serio eso de Andalán...

    ResponderEliminar
  5. Los espartanos en el fondo también usaban la misma técnica. Tampoco ellos podían abandonar en la batalla a su compañero... el escudo ¿no?

    ResponderEliminar
  6. Como bien apunta Herel, el sistema de falanges es propio de la Grecia antigua y, por tanto, de sus ciudades-estado. Conocidos son los hoplitas, ciudadanos guerreros, y ese enorme escudo que portaban cuya mitad izquierda protegía la parte derecha del compañero de formación. La educación militar del espartano buscaba la integración perfecta de la comunidad de "los iguales". Espíritu colectivo, que era un poco de lo que trataba el tema de fondo.
    Querido Nat, "Andalán" fue un periódico aragonés que hace años que no se publica, pero la palabra es un aragonesismo que significa "plantar en hilera, en colectivo", como tu ya sabes.
    Por otro lado, como a los templarios, a nosotros tampoco nos faltan los equinos.
    Gracias a Ojosnegros y a Marikosan "la maña".
    Mimarzgz te aseguro que no corres peligro. No hay nada más peligroso que uno mismo. Aún así:
    "La pena tiene sus placeres, el peligro tiene sus encantos" Voltaire.

    ResponderEliminar
  7. marikosan, pues por aquí entonces andamos unos cuantos que valemos por dos! :D

    ResponderEliminar

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.