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sábado, 23 de octubre de 2010

Experimento mental

Pepe Deapié siempre me inspira así que voy a “retar” a nuestros amables lectores a otro jueguecito con esta propuesta:
Mira en tu interior. ¿Qué encuentras? Probablemente sensaciones, pensamientos, recuerdos, intenciones, motivos y una conciencia alerta. Pero, ¿y tu yo? ¿Aparece alguna vez tu yo como objeto inmediatamente accesible a tu conocimiento?

11 comentarios:

  1. Nunca. De hecho ahora que lo mencionas caigo en cuenta de ello. Nunca me percaté de eso, pero así es. Creo que es más fácil pensar externamente que internamente.
    No sé, suelo pensarme, pero de manera externa. O algo así. Creo que entiendes, y si entiendes me explicas porque me quedé entre un mmmmm y un ehhhh.
    Un beso.

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  2. A mi me pasa al revés, soy tan consciente de mi yo interior que vivo en un caos porque jamás coincide con lo que hago.

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  3. Daré algunas pistas. ¿Puedes sentir en este momento tu alma, o localizarte en tu interior?

    La chica de la farmacia piensa "de manera externa", aunque sea internamente y sea pensamiento profundo, queriendo expresar probablemente que no encuentra su alma (a mi me ocurre lo mismo), sin embargo marikosan se reconoce en su alma, casi se identifica con ella, a pesar de que sus acciones vayan en otra dirección (es otro asunto).
    Es chocante, o me lo parece, que la chica de la farmacia (y yo con ella) padezcamos "la duda oriental" y no así marikosan que parece más cercana a una estética oriental. Otra pista, Siddhartha Gautama, el Buda, dudó de la existencia de un yo o alma. El renacimiento puede darse sin que el alma pase de una vida a otra, lo mismo que una vela logra que otra se encienda.

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  4. Procuré fijarme bien cuando veía aquel monitor, pero nada. Ni ratro de mi mismo...
    La endoscopia fué un éxito al menos.

    Salu2

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  5. Ohhhhh, Pitt. Me quedé con la boca abierta.
    Yo también vivo en un caos, y me cuesta localizarme en mi interior. ¿Será por eso?. ¿Será que aún no me descubro?. ¿Seré un alma en fuga?. ¿O no seré nada?.
    Hoy, no. No pasa nada. Sigo buscando pero estoy yo, vista desde afuera, desde arriba, buscando algo y no sé qué. Intento comprender eso que veo, intento explicarlo, pero tampoco me sale.
    Espero más pistas...

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  6. Estoy encantado en recibir comentarios (diría que estusiasmado) y de entrar también como comentarista, pero ni soy un gurú ni tengo la formación para dar consejos a seguidores tan avezados, así que tomemos esto como un juego, con humor y disculpando si decimos alguna incongruencia.
    En esta línea, a la chica de la farmacia, decirte que cuando se presume la incertidumbre o se eleva a principio la duda, se pone en juego alguna forma de escepticismo y el escepticismo es o una posición filosófica dentro de la espistemología o una impugnación del proyecto de alcanzar un conocimiento del conocimiento.
    Ves, a Toni, no hay que decirle nada, pues él mismo lo ha "no visto", Toni sabe que da igual el resultado, que se trata tan solo de un experimento mental.

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  7. Bueno pitt, parece que mas que un juego nos has puesto una tarea... voy a ello, ojos cerrados...
    una percepccion, ahi dentro, estan el infinito y la nada.
    desde luego, asusta.

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  8. Es que no se debe mirar hacia el interior, se mira desde el interior, ese yo al que buscas es el yo que mira, pero cuesta darse cuenta.

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  9. Miro hacia adentro y soy fuego, quienes me aman son carburantes, también lo seré al morir, y luego ceniza...

    Ahora se puede llegar al blog "La huella del ojo" desde la revista de cine Mi Butaca ViP En Primera Fila. Información en mi blog. Gracias.

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  10. Absolutamente brillante el profesor Venegas. Breve, poético y toda una filosofía volcada en apenas dos líneas. El caos del fuego; el rendir cuentas a la nada.
    Kassandra en la misma línea, añade que le asusta: infinito y nada.
    Piedra, inteligente y filosófico piensa que el yo es el yo que nos piensa, en la línea de la antigua filosofía taoísta de China: "Pero no supo si Chou había soñado que era una mariposa o si una mariposa soñaba ahora que era Chou"...

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  11. Mi yo está en todas partes de mi misma, lo que a veces es un problema para mí.

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